Loli

El artista de manga Nomio Gyūnyū (Joshi Shougakusei Hajime Mashita P!) comentó sobre las dificultades de publicar manga «l0l1» .

El tweet de Gyūnyū se traduce de la siguiente manera:

«Podrán ser regulaciones, pero cuando estaba bebiendo con Uran (su compañero artista de manga), tuvimos que hablar sobre cómo ya no se puede publicar L0L1 en revistas convencionales. Después de todo, no importa cuan buenos sean, o se vendan, nunca obtendrán un anime, y si no pueden obtener un anime, las editoriales tampoco querrán serializarlos».

«En el futuro, podría ser imposible publicar L0L1. Este está perdiendo su mercado comparado con el mercado extranjero, y la industria japonesa está aprendiendo naturalmente de eso. Parece que ya estamos completamente encerrados».

Gyūnyū también comentó sobre la reciente noticia de Amazon, donde la compañía daba una lista de títulos de novelas ligeras electrónicas que habían sido dadas de baja de la tienda estadounidense, afirmando: «Hace cuatro años, mi manga Joshi Shougakusei Hajime Mashita P! fue eliminado de Amazon JP, y no, no se serializó en ninguna aplicación de manga. Creo que veremos un aumento constante de casos en los que una plataforma, independientemente del país, decida imponer restricciones basadas en sus ideas subjetivas».

Gyūnyū actualmente está serializando el manga Joshi Shougakusei Hajime Mashita (Me convertí en una colegiala de elemental) en Nico Nico. Hakusensha publicó una forma editada del manga en su revista Young Animal de 2014 a 2019 bajo el título Joshi Shougakusei Hajime Mashita P!. El manga cuenta la historia de un asalariado virgen de 30 años que se convierte en una colegiala de primaria a través de un extraño giro de los acontecimientos.

Uran lanzó el manga Paradise of Innocence en Young Animal Arashi en 2011, y lo terminó en septiembre de 2017. ¡Su última serie Ore wa L. Ja Nai! lanzado en enero.

Hasta ahora la cultura japonesa ha permitido este tipo de subgéneros muy polémicos, ya que estamos hablando de personajes menores de edad, básicamente niñas o que lucen como tal. Pero, el gobierno japonés se ha vuelto más riguroso en estos temas.

Algunas empresas como Amazon se han vuelto «sensibles» hacia las exigencias de sociedades preocupadas por la exposición de dichas obras, aunque también podríamos estar viendo un ejemplo de doble moral de las empresas editoriales por mantener contentos a su público y demostrar ciertos valores compartidos por la marca.

Pero, ¿ustedes qué opinan? dejen sus comentarios y platiquen ¿cuál es su tu favorito?