A cualquier precio: Una historia basada en la realidad de la mafia
Agradecemos a Diamond Films México por permitirnos disfrutar de la película «A cualquier precio«, una película que se basa en hechos reales de la época de los años 60 en Estados Unidos, para contarnos la historia de Gregory Scarpa quien intenta ayudar al FBI a encontrar unos críminales.
| Estreno: 17 de septiembre 2026 | Género: Crímenes y cine histórico |
| Duración: 1h 47min | Clasificación: B15 |
| Dirige: Elegance Bratton | Distribuye: Diamond Films México |
| Guionista: Sascha Penn | Título original: By Any Means |
| País: Estados Unidos | Elenco: Mark Wahlberg, Yahya Abdul-Mateen II, Nicole Beharie, Josh Lucas |
Una historia de justicia, venganza y violencia en el Misisipi de los años 60
Imagina por un momento que para resolver unos horribles crímenes cometidos por el Ku Klux Klan en los años sesenta, al gobierno de Estados Unidos no se le ocurre una mejor idea que mandar a un agente negro del FBI a trabajar de la mano con un matón peligroso de la mafia. Suena a película de acción inventada en Hollywood, ¿verdad? Pues lo más loco de todo esto, es que pasó en la vida real. De esa historia tan extraña nace A cualquier precio, una nueva película que te engancha desde el primer minuto y que te cuenta una época muy oscura pero fascinante de Estados Unidos.
A cualquier precio no será una película donde sólo podamos pasar un buen momento, sino que también nos hará reflexionar. Todo arranca en 1966, en el estado de Misisipi, época en la que el racismo no era un problema aislado, sobre todo en ese estado del país; era básicamente la ley que mandaba en la calle, la lucha por los derechos civiles estaba en auge, pero la violencia racista se imponía.
En la película A cualquier precio la mecha se enciende cuando un grupo de hombres armados y con capuchas le prende fuego a la casa de Vernon Dahmer, un líder negro muy querido por su comunidad, a la cual dedicó su vida para ayudar a los vecinos a que pudieran votar. Vernon muere quemado intentando defender a su familia, y la noticia causa tanto escándalo en todo el país que el gobierno federal decide intervenir de inmediato.
Para investigar el caso mandan a Wayne Strider, interpretado por Yahya Abdul-Mateen II, un joven agente del FBI que es inteligente, serio, viste impecable y que cree con toda su alma en las leyes y en hacer las cosas por la vía legal. Él piensa que, si sigue las reglas y junta pruebas con paciencia, va a poder sentar a los asesinos frente a un juez.

Sin embargo, rápidamente Strider descubre que investigar estos crímenes dentro de las propias instituciones no será sencillo. A cualquier precio nos muestra una gran realidad de la época; nadie quiere hablar con Strider porque la gente tiene pánico de que la maten, y para empeorar la situación, la policía local está metida hasta el cuello con los mismos criminales. En ese lugar, que un hombre negro lleve una placa del FBI no le abre puertas; al contrario, le pone un blanco en la espalda.
Con la investigación totalmente frenada y la prensa encima, a los jefes del FBI se les ocurre una idea desesperada y muy sucia: llamar a Gregory Scarpa, un mafioso y asesino a sueldo, conocido por el apodo de «La parca», interpretado por Mark Wahlberg, quien usa métodos muy diferentes a los de Strider y no tiene precisamente un gran respeto por las reglas. Así comienza una relación bastante peculiar, un agente que intenta trabajar dentro de la ley y un criminal acostumbrado a resolver los problemas mediante la violencia.
Ahí es donde A cualquier precio se pone verdaderamente buena, porque junta a dos tipos que son agua y aceite. Por un lado tenemos al agente Strider, un hombre educado que cree en las instituciones y que no quiere cruzar la línea porque sabe el peligro que eso implica. Por otro lado tenemos a Scarpa, con traje a rayas, mascando chicle, burlándose de todo el mundo y sin una sola pizca de culpa.

A Scarpa no le interesan los derechos de nadie ni las órdenes de un juez. Si un sospechoso del Klan se niega a hablar, el tipo lo acorrala en un callejón, le parte la cara o le mete una pistola en la boca hasta que suelte todos los nombres de los cómplices. Para Strider lo correcto es seguir las normas y llevar a los delincuentes ante un juez.
La película A cualquier precio nos mantiene con un buen ritmo, mostrando persecuciones, momentos de mucha tensión donde sientes que en cualquier esquina les van a disparar, y careos donde la adrenalina se siente en el aire.
Actuaciones que nos sumergen en la historia
Se nota que Mark Wahlberg disfruta muchísimo su papel de mafioso pesado; nos muestra a Scarpa como alguien extravagante, tiene carisma y chispa, pero la película nunca intenta hacerte creer que es un santo, siempre nos muestran que es un criminal desalmado que está ahí por dinero, para ser violento y le gusta asustar a la gente y punto, además de que aporta humor negro a la trama.

Por su parte, Yahya Abdul-Mateen II le da el toque humano y dramático al policía, mostrando toda esa rabia acumulada de ver cómo los asesinos se pasean libres por la calle mientras él tiene las manos atadas, intentando que todo vaya conforme a la ley y frustrado de observar que no es como él lo pensaba. Conforme avanza la historia en A cualquier precio, la seguridad en las instituciones y en poder hacer justicia bajo los procedimientos establecidos, comienza a ponerse a prueba y el actor consigue transmitir bastante bien ese conflicto interno, permitiendo que Strider se sienta como algo más que el típico protagonista de una película policial.

La dinámica entre ambos funciona especialmente bien cuando la película A cualquier precio permite que sus diferencias generen momentos de tensión o incluso cierto humor. El problema es que, en algunos momentos, Scarpa termina llamando demasiado la atención y desplazando parte del conflicto que debería pertenecer al protagonista. El reparto secundario también cuenta con nombres como Nicole Beharie, Josh Lucas, David Strathairn y Giancarlo Esposito.
Dirección y fotografía
Elegance Bratton consigue darle a la película A cualquier precio una identidad visual bastante atractiva. El Mississippi de los años 60 aparece con una fotografía cálida y llena de color, algo que contrasta con la dureza de muchos de los acontecimientos que ocurren dentro de ese escenario. Los interiores, los vehículos, la ropa y los espacios ayudan a construir la época sin que la película dependa exclusivamente de grandes explicaciones.
La dirección también aprovecha bien la relación entre sus dos protagonistas. En lugar de convertirlos inmediatamente en una pareja de héroes, permite que exista cierta desconfianza entre ellos. Lo cual hace que A cualquier precio tome significado dentro del contexto de búsqueda de justicia o venganza.

Basada en una historia real
Uno de los aspectos más interesantes de A cualquier precio es que está inspirada en acontecimientos reales, pero no debe tomarse como una reconstrucción histórica completamente fiel. Gregory Scarpa fue una persona real y tuvo vínculos con el FBI como informante. También existió el caso de Vernon Dahmer y el contexto de violencia contra activistas de los derechos civiles en Mississippi.
Sin embargo, Wayne Strider es un personaje compuesto a partir de distintos agentes y A cualquier precio se toma varias libertades para construir su historia. Por eso, funciona mejor como una obra de ficción inspirada en hechos históricos que como una película para conocer exactamente cómo sucedieron los acontecimientos.

Lo mejor de la película y aquello que puede mejorar
Tenemos algunos aspectos a destacar en la película A cualquier precio, como lo son interpretación de Yahya Abdul-Mateen II, que nos muestra a un personaje que crece conforme avanza la película y se da cuenta de la realidad ante el racismo y el activissmo de los derechos civiles. También se destaca la peculiar relación entre Strider y Scarpa, la cual te mantendrá atento a lo largo de la película para reconocer cómo va cambiando la interacción entre los dos.
A todo precio tiene una ambientación en los años 60 que está bien construida, no necesita exagerar en qué época está, ya que la fotografía es atractiva y con personalidad, estableciendo la época desde que la miras. A eso le agregamos que las escenas están bien dirigidas y logran crear tensión; la mezcla de thriller criminal y drama histórico brinda el punto exacto para disfrutar de la historia, y del desenlace de la interacción estre Strider y Scarpa.
Por último, es importante mecionar el planteamiento sobre los límites entre justicia y venganza, es una línea muy delgada con la que se juega en esta película, nos hará plantearnos qué es lo correcto, qué haríamos nosotros ante las injusticias y lo que podría ocurrir tras nuestra decisión.

Sin embargo, no todo es perfección en A cualquier precio, hay aspectos que podrían haber sido diferentes. Uno de los principales problemas es que la película parece no decidir completamente qué quiere ser, pues tiene elementos para construir un interesante drama histórico, pero también funciona como una película de acción y venganza.
Cuando la película se inclina demasiado hacia el espectáculo, algunas de las preguntas más interesantes quedan en segundo plano. Además, el personaje de Scarpa puede sentirse demasiado exagerado en comparación con el tono más serio de Strider. Y aunque A cualquier precio tiene un comienzo bastante prometedor, su desarrollo pierde algo de fuerza conforme avanza.
Conclusión
Si disfrutas los thrillers criminales basados en acontecimientos históricos, A cualquier precio tiene suficientes elementos para resultar interesante. La combinación de un agente del FBI y un sicario de la mafia enfrentándose al Ku Klux Klan es tan peculiar que prácticamente sostiene por sí sola la curiosidad por descubrir cómo se desarrolla la historia. También es una película que puede generar conversación sobre la justicia, la violencia y lo que ocurre cuando las instituciones no responden ante determinadas situaciones.
Debemos recordar que no estamos ante un drama histórico tradicional, A cualquier precio combina hechos reales con ficción, acción y violencia, y esa mezcla no siempre consigue mantener el mismo equilibrio. Sin embargo, cumple la función de darnos a conocer un contexto real, el cual podemos investigar más a fondo si es de nuestro interés, o bien quedarnos con una versión dramatizada sobre lo que ocurrió.
A todo precio tiene una premisa muy llamativa y un contexto histórico que resulta interesante. Yahya Abdul-Mateen II ofrece una actuación sólida como un hombre que comienza creyendo firmemente en la justicia institucional y poco a poco se enfrenta a sus límites. La relación con Gregory Scarpa aporta algunos de los momentos más entretenidos de la película, aunque también es uno de los elementos que provoca que el tono se vuelva irregular. No es una película perfecta, pero sí una propuesta que consigue recuperar un episodio poco conocido para el público general y convertirlo en un thriller cargado de tensión, violencia y dilemas morales
Si este fin de semana tienes ganas de ver una historia de crimen con sabor a clásico, de esas donde quieres ver cómo acorralan a los culpables, dale una oportunidad a A cualquier precio. Es una opción perfecta para armar una tarde de sofá, preparar unas palomitas y verla con amigos o con tu pareja. Te aseguro que en cuanto salgan las letras finales, te vas a quedar un buen rato platicando sobre todo lo que implicó lo ocurrido en esos años en la realidad.
La película te pone todo el tiempo frente a una duda muy incómoda: cuando la policía y las leyes protegen a los malos, ¿se vale hacer trampa y usar la fuerza bruta para que haya justicia?


