Antes de comenzar este artículo, ofrecemos nuestras más sinceras condolencias a los afectados por los eventos de esta mañana en Colegio Cervantes de Torreón, donde un estudiante decidió atacar con un arma a varios compañeros y su maestra, para luego proceder a suicidarse, lamentablemente hubo múltiples afectados y muertos.

Este tipo de actos nos duelen y nos preocupan, sea en México o en cualquier parte del mundo, la violencia jamás será algo que aceptemos, sobre todo en instituciones relativamente seguras como una escuela primaria.

Pero algo que nos ha llamado la atención fue la pronta búsqueda del eterno chivo expiatorio, los videojuegos, esto es algo notable, pues con una rápida búsqueda de Google aparecen como los culpables del evento.

Torreon, Videojuegos

Esto debido (según se reporta hasta ahora) un bordado en la camiseta del estudiante de Torreón alusivo al Shooter MMORPG Natural Selection.

Hace unos meses vivimos una situación parecida en Estados Unidos, donde el Presidente Donald Trump y los medios reprendieron a este medio de entretenimiento, inclusive limitando su venta en tiendas como Walmart.

Rápidamente pudimos recordar el polémico discurso de Kevin McCarthy, líder de la Minoría de la Cámara de Representantes, hablaba de la deshumanización de las personas debido a los videojuegos:

“Necesitamos detener la glorificación de la violencia en nuestra sociedad. Esto incluye a los terribles y espeluznantes videojuegos que hoy en día son territorio común. Es muy fácil que en la actualidad los jóvenes con problemas se rodeen de una cultura que celebra la violencia. Debemos detener o reducir sustancialmente esto”

Call of Duty Modern Warfare
Call of Duty: Modern Warfare (2019) Activison

Pero, ¿En verdad DEBEMOS culpar a los videojuegos en el tiroteo de Torreón?

Antes que nada debemos afirmar, bajo una lupa estrictamente psicológica que si, existen ciertas disposiciones psico-sociales agresivas que podrían verse alteradas por una «lluvia» de imágenes violentas, mismas que pueden provenir de la televisión, cine, discursos políticos, cultos religiosos, videojuegos, y un sinnúmero de variables.

Pero debemos ser sincero, culpar es siempre más fácil, y los medios mexicanos en los artículos previamente presentados deciden ignorar antecedentes sumamente importantes como la familia, la situación social, posible bullying, los medios económicos, y sobre todo, la salud mental del agresor. 

Es fácil culpar a las enfermedades mentales (debido a que socialmente las hemos estereotipado). Pero el discurso deja de lado esta cuestión para centrarse en los videojuegos.

Recordemos eventos como el tirador de Virginia Tech, Seung-Hui Cho, quien era un avido fanático de Sonic the Hedgehog, o el del tirador de Sandy Hook, Adam Lanza, que pasaba horas jugando Dance Dance Revolution.

Niño Accidente Florida (Fortnite)

Pero hasta el momento no hay un estudio científico confiable que compruebe que la violencia se genere o potencialice a raíz de los videojuegos

Sabemos que este tipo de situaciones son difíciles de analizar con la cabeza fría, y al final del día, la opinión decisiva corre por tu cuenta, sólo te pedimos que tomes en cuenta algo: no hay un factor causal directo, es decir, no hay un solo culpable en estas situaciones.

Pero debemos intentar no satanizar esta industria, pues existen múltiples ejemplos de juegos que ayudan a miles de personas a tratar con temas complicados como la ansiedad o la depresión.

Lamentablemente, esto es resultado de una serie fallos en los sistemas de educación, económicos, políticos y sociales que en la mayoría de las ocasiones, son alimentados por discursos de odio y violencia.

Repetimos, al final solamente importa una opinión en estas cuestiones, la tuya, no permitas que otros te impongan sus miedos, inseguridades o chivos expiatorios en tu forma de analizar las cosas.

Update: Al parecer los medios han rectificado su error, pero la rapidez con que sitios de noticias y el Gobernador de Coahuila buscaron culpar a los videojuegos es reflejo de este «pensamiento del chivo expiatorio».

Torreon, Videojuegos

Pero debemos concluir en que es momento de dejar de culpar a otros de problemas que requieren un trabajo fuerte, de buscar una mejora en el apoyo de la salud mental y sobre todo, enfocarnos en trabajar en conjunto, tanto en familia como en sociedad, porque las próximas generaciones hereden un mundo óptimo, libre de eventos violentos o tragedias como estas.