Agradecemos a NINTENDO por un digno sucesor de Nintendo Switch Sports y conseguir que todos quieran jugar una partida más.
| Desarrolla: Nintendo | Género: Acción / Deportes / Fiesta / Control por movimiento |
| Distribuye: Nintendo | Clasificación: B +12 |
| Jugadores: En consola 1 – 4 y en línea 2 – 16 | Plataforma: Nintendo Switch 2 |
| Estreno: 22 de octubre de 2026 | Idioma: Japonés, Inglés y Español, etc. |
Nintendo Switch Sports Resort: ¡La mejor entrega de la serie lleva la diversión a otro nivel!
Hay algo especial en reunir a la familia o a los amigos frente a una pantalla y descubrir quién tiene mejor coordinación, quién presume habilidades deportivas que no tiene y quién termina haciendo movimientos que parecen sacados de una clase improvisada de educación física. Esa fue la magia de Wii Sports y, con el paso de los años, Nintendo ha intentado recuperar esa fórmula en distintas entregas.

Con Nintendo Switch Sports Resort, la propuesta alcanza una de sus versiones más completas. No se trata solamente de reunir deportes conocidos y ponerlos a disposición de los jugadores: esta entrega combina actividades clásicas, modalidades nuevas y experiencias más relajadas que amplían las posibilidades de juego. El resultado es una colección deportiva que entiende muy bien cuál es su principal objetivo: divertir, provocar risas y convertir cualquier reunión en una competencia amistosa.
La fórmula de los controles por movimiento ya no tiene el factor sorpresa de hace veinte años, pero eso no significa que haya perdido su encanto. Al contrario, cuando funciona, sigue siendo una de esas experiencias que pueden reunir a personas de distintas edades alrededor de una misma actividad. Y sí, probablemente después de una sesión larga alguien termine con los brazos cansados. Es parte de la tradición.
Una colección deportiva con algo para todos
Uno de los mayores aciertos de Nintendo Switch Sports Resort es la variedad. La colección reúne 12 actividades deportivas y recreativas, con propuestas que recuperan algunas de las sensaciones más divertidas de entregas anteriores, pero también incorporan nuevas maneras de jugar.

Entre los deportes tradicionales encontramos opciones como tenis, boliche, tiro con arco, golf, boxeo, voleibol y baloncesto, además de otras modalidades que aprovechan los controles Joy-Con. Cada una tiene sus propias reglas y exige movimientos diferentes, por lo que no basta con agitar los controles sin prestar atención: algunas actividades requieren coordinación, precisión y hasta un poco de estrategia.

El tenis, por ejemplo, conserva esa dinámica sencilla de mover el brazo como si tuviéramos una raqueta. El boliche también mantiene su atractivo inmediato: basta con calcular el movimiento, llevar el brazo hacia atrás y lanzar. Son actividades fáciles de entender y perfectas para que alguien se incorpore a una partida sin necesitar una explicación demasiado larga.

Sin embargo, la colección no se queda únicamente en las experiencias más accesibles. El tiro con arco aprovecha los dos Joy-Con para simular la posición del arco y la tensión de la cuerda. En Nintendo Switch 2, la respuesta háptica HD Rumble añade una sensación más convincente al momento de tensarla, aportando un detalle que ayuda a conectar el movimiento físico con lo que sucede en pantalla.


El golf también merece una mención especial. Aunque su planteamiento es sencillo de comprender, la posición del Joy-Con y el ángulo del movimiento influyen en el resultado. Es una actividad tranquila, pero con suficiente profundidad para que dominarla requiera práctica. Además, sus distintos recorridos y niveles de dificultad ofrecen motivos para regresar.


Boliche, boxeo y deportes que saben aprovechar la diversión
El boliche continúa siendo uno de los grandes atractivos de esta fórmula. Su mecánica es tan directa que prácticamente cualquiera puede participar, pero los obstáculos y las variantes disponibles añaden un poco más de emoción a las partidas.

Una de las mejores decisiones es permitir que varios jugadores participen simultáneamente en determinadas modalidades, evitando que una reunión se convierta en una larga fila de personas esperando su turno. También regresa el boliche de 100 pinos, una variante que puede provocar momentos de auténtica celebración cuando se consigue derribar todo de una sola vez.

El boxeo, por su parte, incorpora una barra de resistencia que añade un componente estratégico. Es necesario administrar los movimientos, esquivar, bloquear y elegir cuándo lanzar los golpes. Por supuesto, también existe la posibilidad de dejarse llevar por el entusiasmo y comenzar a lanzar movimientos sin demasiada planificación. No siempre será la estrategia más efectiva, pero puede ser una de las más divertidas.


El voleibol y el baloncesto requieren un poco más de aprendizaje. Sus secuencias de movimientos, la colocación y la coordinación pueden resultar menos intuitivas durante las primeras partidas, especialmente cuando hay jugadores que nunca han probado este tipo de experiencias.

El voleibol propone una dinámica casi coreografiada: recibir, colocar, bloquear y atacar exige reconocer el momento adecuado para realizar cada movimiento. El baloncesto, en cambio, pone más énfasis en la posición, los pases y el trabajo en equipo. No todo consiste en lanzar a la canasta; aprender a colaborar con los compañeros puede marcar la diferencia.


Ambos deportes cuentan con modalidades más sencillas para facilitar la entrada de nuevos jugadores. También ofrecen variantes que aportan un toque competitivo adicional, como la Batalla de Cinco Rachas del baloncesto, donde hay que conseguir cinco anotaciones consecutivas mientras otros participantes intentan hacer lo mismo. La presión aumenta con cada lanzamiento y convierte una actividad aparentemente sencilla en un pequeño duelo de nervios.


El voleibol también tiene una modalidad de ritmo en la que el momento de cada golpe resulta fundamental. Son detalles que ayudan a que los deportes no se sientan como simples versiones reducidas de sus equivalentes reales.


Deportes de ocio: explorar, competir y salir de la cancha
Una de las incorporaciones más interesantes de esta entrega está en los tres Deportes de Ocio: Avión de Hélice, Skateboarding y Moto Acuática.

A diferencia de las actividades deportivas tradicionales, estas modalidades no exigen permanecer de pie ni realizar grandes movimientos con los brazos. Su planteamiento es más relajado y permite disfrutar de experiencias distintas dentro del mismo paquete.

En Avión de Hélice, los Joy-Con se sostienen como si fueran un avión de papel. El objetivo es recorrer un entorno abierto desde el aire, explorar sus rincones y disfrutar de la sensación de volar. Es una actividad que recupera esa imaginación infantil de convertir un movimiento sencillo de las manos en una aventura.


El Skateboarding aprovecha las funciones de ratón de los Joy-Con de Nintendo Switch 2. Al deslizar el control sobre una superficie, se simula el impulso necesario para avanzar con la patineta. Es una utilización diferente del hardware y demuestra que la colección todavía tiene espacio para experimentar con sus controles.

La Moto Acuática, por su parte, convierte cada Joy-Con en un manubrio. Los movimientos permiten dirigir el vehículo y el control derecho puede utilizarse para activar un impulso adicional. También existe una configuración que permite jugar con un solo Joy-Con.


Lo mejor es que estas tres actividades no se limitan a una experiencia de exploración. Cada una ofrece modalidades competitivas, con recorridos y desafíos que aportan un ritmo distinto. Las carreras de Skateboarding y Moto Acuática tienen presentaciones que recuerdan a las de Mario Kart, con circuitos variados, curvas cerradas, aceleraciones y momentos en los que la velocidad se convierte en protagonista.

Hay recorridos especialmente emocionantes, como los descensos por zonas montañosas estrechas en los que varios competidores avanzan prácticamente uno junto al otro.

No obstante, estas actividades tienen una limitación importante: sus modalidades competitivas no incluyen rivales controlados por la computadora y tampoco están disponibles para jugar en línea. Es una ausencia que reduce sus posibilidades cuando no hay otras personas cerca para participar.

Aun con esa limitación, los Deportes de Ocio son una de las mejores razones para prestar atención a esta entrega. Amplían la experiencia más allá de las canchas y ofrecen actividades que pueden disfrutarse a un ritmo mucho más tranquilo.
Corona Isleña: un reto para quienes quieren algo más que partidas casuales
Aunque la diversión con amigos y familiares es el corazón de la propuesta, también hay espacio para quienes buscan un objetivo individual. Corona Isleña introduce un modo de torneos en el que debemos avanzar de categoría enfrentándonos a rivales controlados por la computadora cada vez más complicados. Es una forma de darle estructura a la experiencia y ofrecer una progresión que no depende exclusivamente de organizar partidas con otras personas.



Cada deporte cuenta con su propio rival final. Durante el avance, estos personajes ofrecen comentarios y consejos que acompañan el desarrollo del torneo, aportando un poco de personalidad a los enfrentamientos. Además, conseguir el primer lugar y superar a los mejores competidores permite desbloquear accesorios y elementos para personalizar nuestro avatar. No es una progresión especialmente compleja, pero sí ofrece una recompensa concreta para quienes quieran dedicarle más tiempo al juego.



También hay opciones cooperativas en tenis, voleibol y baloncesto, por lo que no todo el recorrido tiene que convertirse en una competencia individual. Es un buen complemento para quienes prefieren compartir el desafío con otra persona.
Avatares conocidos y el regreso de los Miis
En el apartado de personalización, los avatares mantienen una fórmula muy parecida a la que ya conocíamos de Nintendo Switch Sports. No estamos ante una evolución radical del sistema, pero tampoco hacía falta reinventarlo por completo.





La posibilidad de utilizar los tradicionales Miis es especialmente bienvenida. Para quienes llevan años creando personajes dentro del ecosistema de Nintendo, recuperar esos rostros sencillos y expresivos tiene un encanto particular. Incluso es posible configurar a los rivales de la computadora para que utilicen Miis creados por nosotros o personajes aleatorios.



Puede parecer un detalle menor, pero ayuda a recuperar parte de esa identidad que hizo tan reconocible a la serie. Ver a nuestros personajes enfrentarse en una competencia deportiva siempre tiene algo de nostalgia.
Nintendo Switch 2 aprovecha sus controles, pero la diversión sigue siendo lo principal
La evolución tecnológica de esta propuesta no depende exclusivamente de mostrar escenarios más detallados o añadir efectos visuales espectaculares. Una parte importante de su atractivo está en cómo aprovecha las posibilidades de los controles. La respuesta háptica HD Rumble añade sensaciones más específicas en actividades como el tiro con arco, mientras que las funciones de ratón de los Joy-Con permiten una interacción diferente en Skateboarding.

Son incorporaciones que enriquecen la experiencia, aunque no cambian por completo la naturaleza del juego. La base continúa siendo la misma: realizar movimientos físicos para controlar lo que sucede en pantalla.

Y eso es precisamente lo que funciona. Después de tantos años, los controles por movimiento ya no sorprenden como lo hicieron en la época de Wii, pero siguen teniendo una ventaja difícil de sustituir: convierten una actividad sencilla en una experiencia compartida. No importa demasiado si alguien domina el deporte o si apenas está aprendiendo; lo importante es participar, equivocarse, reírse y volver a intentarlo.

Lo que nos gustó
- La variedad de actividades: los 12 deportes y modalidades recreativas ofrecen suficientes alternativas para mantener las partidas frescas.
- Los Deportes de Ocio: Avión de Hélice, Skateboarding y Moto Acuática amplían la experiencia más allá de las actividades tradicionales.
- El boliche: sus variantes, los obstáculos y las partidas simultáneas lo convierten en una de las opciones más divertidas para reuniones.
- La profundidad de algunos deportes: golf, voleibol y baloncesto ofrecen mecánicas que van más allá de mover los Joy-Con.
- Corona Isleña: aporta una progresión individual y rivales cada vez más exigentes.
- El aprovechamiento de Nintendo Switch 2: HD Rumble y las funciones de ratón de los Joy-Con añaden posibilidades interesantes.
- El regreso de los Miis: una característica nostálgica que conserva parte de la identidad de la serie.
Lo que no nos gustó
- Los Deportes de Ocio no tienen rivales controlados por la computadora: esto limita sus modalidades competitivas cuando jugamos en solitario.
- No cuentan con juego en línea: una ausencia que contrasta con las opciones disponibles en otros deportes.
- Algunas actividades necesitan tutoriales más claros y accesibles: voleibol y baloncesto pueden resultar complicados para quienes se incorporan por primera vez.
- La personalización de avatares no evoluciona demasiado: cumple su función, pero no representa un salto importante respecto a entregas anteriores.

Veredicto: una celebración de la diversión compartida
Nintendo Switch Sports Resort entiende que no todos los videojuegos necesitan una historia épica, sistemas de progresión enormes o cientos de horas de contenido para justificar su existencia. A veces, lo único que necesitamos es una buena colección de actividades, controles que respondan correctamente y personas dispuestas a participar.

Su combinación de deportes tradicionales, modalidades recreativas y un modo de torneos más estructurado consigue ofrecer una experiencia variada y bastante completa. No todas las actividades tienen la misma profundidad, y la ausencia de juego en línea en los Deportes de Ocio es una oportunidad desaprovechada, pero el conjunto funciona especialmente bien cuando se comparte.

La nostalgia por Wii Sports está presente, aunque esta entrega no depende únicamente de ella. Tiene suficientes ideas propias para construir una identidad y recordar por qué esta fórmula sigue siendo tan atractiva después de tantos años.

La mejor recomendación es jugarlo acompañado. Invitar a la familia, reunir a los amigos o simplemente organizar una competencia improvisada puede convertir una tarde cualquiera en una sesión llena de risas, rivalidades amistosas y movimientos que probablemente no se parezcan demasiado a los de un atleta profesional.
Porque, al final, esa siempre ha sido la verdadera victoria de esta serie: conseguir que todos quieran jugar una partida más.

