Agradecemos a Adam’s Games por proporcionarnos una copia de Something to Drink? para la elaboración de esta reseña.
| Desarrolla: Adam’s Games | Género: Simulación, Indie |
| Distribuye: Adam’s Games | Clasificación: M |
| Jugadores: 1 jugador | Plataforma: PC Steam |
| Estreno: 14 de Julio de 2026 | Idioma: Inglés, Español, Alemán (+15) |
sinopsis de Something to drink?
Soy Tom y acabo de conseguir trabajo como bartender. Ahora me toca limpiar las mismas barras pegajosas donde antes dejaba mis propias huellas. En este bar de mala muerte, hasta las ratas parecen tener resaca. En fin, los borrachos no van a servirse solos, así que es hora de volver al trabajo.
¿Qué te sirvo? Así es Something to Drink?, un simulador de bartender.
¿Recuerdas aquellos tiempos de nuestra niñez, cuando internet todavía estaba dando sus primeros pasos y abundaban los pequeños juegos de simulación de bartender? Something to Drink? recupera un poco de esa esencia. A primera vista, no parece cambiar demasiado la fórmula ni apostar por grandes innovaciones visuales, pero consigue destacar en un aspecto que muchos títulos similares han dejado de lado: su narrativa.

Aquí no solamente tendremos que preparar bebidas y atender pedidos. También nos tocará lidiar con clientes borrachos, negocios clandestinos, conversaciones bastante peculiares y esa constante sensación de que, sin importar lo complicado que parezca nuestro día, nuestra vida podría ser muchísimo peor.
Something to Drink? es una experiencia independiente que nos pone detrás de la barra de un pequeño establecimiento para preparar bebidas, atender clientes y descubrir las historias de quienes llegan buscando algo más que una copa.
Una nueva vida detrás de la barra
En Something to Drink? interpretamos a Tom, un inmigrante que sin otra alternativa de trabajo, termina convirtiéndose en el bartender de un pequeño bar de barrio. Ahora tendrá que atender a quienes antes compartían el otro lado de la barra con él. Pero el trabajo no consiste únicamente en preparar bebidas.


Cada cliente tiene algo que contar y, entre pedidos y conversaciones, iremos descubriendo pequeñas historias personales que le dan personalidad al establecimiento. Se te presentarán nuevas opciones de trabajo, maneras de mejorar o arruinar tu reputación, decisiones que cambiarán el giro de la historia, y esto de verdad tiene un impacto. Ya que como yo, podrías quedarte sin trabajo desde el primer día.

Su encanto está en los momentos cotidianos, las conversaciones casuales y esa sensación de familiaridad incómoda que consigue transmitir este tipo de establecimientos.
Preparar bebidas y mantener todo bajo control
La jugabilidad combina simulación de bartender con algunas mecánicas que recuerdan a Papers, Please. Tenemos tres espacios de trabajo que debemos administrar: recibir pedidos y conversar con los clientes, preparar las bebidas siguiendo el menú y encargarnos de los pagos tanto en tarjeta como en efectivo.

Al principio solamente tendremos que servir cervezas, pero conforme avanzamos aparecen nuevos ingredientes y recetas que requieren mayor atención. Así como adornos para las bebidas y mezclas. Es importante respetar las cantidades, mezclar correctamente los ingredientes y entregar exactamente la marca de licor que nos solicitaron. Incluso servir una cerveza con demasiada espuma o equivocarnos con el cambio puede obligarnos a repetir la operación.
La variedad de tareas resulta entretenida durante las primeras horas, especialmente cuando comenzamos a manejar varios pedidos al mismo tiempo. Y sí, poco a poco podrás visitar POURHUB, un ditio web donde podrás hacer mejoras, tomar cursos y adquirir elementos que nos apoyarán a mejorar nuestros tiempos y calidad.

Un simulador sin demasiada presión
Algo que me sorprendió es lo tranquilo que resulta el juego. Aunque tenemos diferentes actividades que atender, nunca llegamos a sentir una presión excesiva por terminar rápidamente. Los clientes no se acumulan de manera exagerada y las jornadas mantienen un ritmo bastante pausado, perfecto para quienes buscan una experiencia relajante, pero no te dejes engañar, habrá noches que querrás dejar todo y marcharte del lugar.

Con los retos y mejoras, Something to Drink? se vuelve bastante entretenido. Aunque me habría gustado encontrar un sistema de progresión más profundo, eventos especiales o nuevas responsabilidades. Cabe destacar que el juego está creado y desarrollado por una sola persona, y recientemente ha añadido el modo infinito donde el juego no termina en el modo historia, por lo que podrás siendo un bartender hasta que tú lo decidas.

Su mayor atractivo es la atmósfera
Visualmente, Something to Drink? tiene una estética 2D bastante encantadora que nos recuerda los juegos de páginas sospechosas en los que no buscabas estética, sino entretenerte por horas. Los diferentes bares logran transmitir esa sensación de ser un pequeño negocio familiar donde los clientes habituales llegan después de un largo día para conversar y disfrutar de una bebida, así como los que tienen un ambiente más jovial lleno de ruido y música.

La música acompaña perfectamente el ambiente y las interacciones ayudan a que los personajes se sientan como algo más que simples clientes. Es probablemente su mayor fortaleza: consigue que disfrutemos estar detrás de la barra incluso cuando tenemos que lidiar con borrachos e historias aberrantes. Eso sí, algunas animaciones pueden sentirse rígidas y los comportamientos de los NPC terminan volviéndose predecibles después de varias jornadas.

Cuando la rutina comienza a pesar
El principal problema de Something to Drink? es la falta de variedad a largo plazo. Después de algunas horas, preparar bebidas, cobrar y conversar comienza a sentirse repetitivo. Aunque desbloquear nuevas recetas ayuda inicialmente, no existen suficientes sistemas adicionales para mantener el interés durante mucho tiempo.

También habría sido interesante profundizar en las relaciones con los clientes y ofrecer más actividades que permitieran transformar el bar conforme avanzamos.
¿Vale la pena servir una última ronda?
Something to Drink? es una propuesta independiente encantadora que consigue destacar gracias a su historia, sus personajes y una mecánica de preparación de bebidas que resulta satisfactoria durante las primeras horas. Sin embargo, su progresión limitada, las tareas repetitivas y la falta de contenido adicional hace que podamos perder el interés progresivamente.

Es una buena alternativa para quienes disfrutan de los simuladores irreverentes y buscan algo con lo que desconectarse durante unas tardes, pero quienes esperan una experiencia de administración más profunda podrían quedarse con ganas de mucho más.
Al final, Something to Drink? es como visitar ese pequeño bar de siempre: agradable, familiar y perfecto para pasar un rato, aunque quizá no tenga tantas razones para regresar todos los días.

