El Hotel Cecil alberga uno de los casos más oscuros de la historia del crimen en los Estados Unidos

Netflix sigue apostando por las llamadas Docuseries enfocadas en tópicos más oscuros y ciertamente siniestros; temas que tal vez discrepen un poco en lo que, por lo general, es la propuesta de la plataforma.

Ahora bien, hace relativamente poco, Joe Berlinger creó y dirigió Las Cintas de Ted Bundy, la cual tuvo un éxito abrumador y puso el tema de los asesinos seriales de nuevo en la mesa, bajo la luz de los reflectores. Como ustedes entenderán, cuando Netflix da en el clavo, buscará explotar sus minas de oro —sin importar el tamaño— hasta el hartazgo y, por supuesto, la mancuerna con Berlinger no podía quedar fuera de dicha explotación.

La idea: mantener la línea de Docuseries enfocadas en temática de crimen; el escenario: El legendario Hotel Cecil en Los Ángeles, California; los personajes: todos aquellos que tuvieron una historia dentro de las paredes del hotel, siendo el rol principal para Elisa Lam y su controvertida desaparición; la ejecución: ¿funciona? Es hora de averiguarlo.

Escena del Crimen: Desaparición en el Hotel Cecil

El documental nos guía a través de una intensa disección sobre el caso de Elisa Lam, una chica canadiense que desapareció en 2013 en un viaje de placer por la costa Este de los Estados Unidos. Su caso llamó poderosamente la atención tanto de medios convencionales como de creadores de contenido en internet en un hecho sin precedentes que, en retrospectiva, sería antesala de lo que hoy día vemos como cotidianidad.

La tragedia de Elisa sirve como eje para profundizar en algunos de los más oscuros pasajes en la historia del Hotel Cecil, lugar donde la chica se hospedaba y fue vista por última vez. Los detalles y hechos que se ocultan entre pasillos y habitaciones hacen de éste hotel el escenario más interesante para albergar un caso como el de Elisa Lam, pues entre más profundizamos en sus anécdotas, más opciones sobre lo que pudo haber ocurrido se hacen presentes, y sí, muchas de ellas, rayando en la inverosimilitud.

Hotel Cecil

Lo Bueno

Si hay algo que Netflix siempre ha procurado es la calidad con la cual nos presenta sus propuestas, la cual, está por encima de la media, ello sin importar si la historia es insulsa o toda una epopeya, tendremos un producto agradable de ver y en donde se nota un gran esfuerzo por lucir en este apartado.

Es sorprendente ver el trabajo de investigación detrás de este documental: se nos presentan archivos, videos de internet, testimonios de los involucrados —excepto la familia Lam—, crestomatías de reportajes en la televisión, afiches y, por supuesto, los famosos videos de seguridad del hotel que dieron la vuelta al globo y que han hecho a este caso tan reconocido y, en parte, fascinante.

Toda la producción está soberbiamente trabajada, la calidad de la imagen es excepcional y lo indagado en el hotel, en las calles aledañas, en Los Ángeles e incluso en otros países dan como resultado algo digno de admirarse y reconocerse, de nivel internacional capaz de competirle a trabajos más sobresalientes. Un gusto a la vista desde las primeras impresiones.

Lo Malo

Con un tema tan interesante entre manos es ciertamente frustrante que el ritmo se antoje lento y alargado de manera innecesaria. Los conocedores del caso, tal vez, le den la razón a un servidor: la tragedia de Elisa Lam no es lo suficientemente vasta como para abarcar cuatro episodios, o al menos, no episodios de casi una hora.

La desaparición de Lam se puede percibir como sólo un gancho para atraer al espectador, pues cierto es que la línea de la narrativa sigue su cronología, pero a su vez funge como una espina dorsal sobre la cual se yergue el tópico del que termina hablando más: el morbo por el Hotel Cecil.

Llega un punto en el que la historia de Lam queda en un segundo plano y el hotel se queda con el protagonismo: sus antecedentes, los puntos de inflexión de su aura oscura, sus viscerales anécdotas y las consecuencias que se desprenden a raíz de la desaparición de Elisa, y, por muy bien documentado que esté o por muy interesante que sea —que, de hecho, lo es— todo ello genera que, de tanto en tanto, se pierda el tema central de manera brusca y desemboca en una distracción, en especial, si se tiene muy presente el título.

Lo Feo

Si bien es cierto que la investigación para desarrollar esta serie fue un trabajo de alto nivel y que devela ciertas cosas que se podrían desconocer resultando interesantes por la mera curiosidad, uno no puede evitar percibir que la serie tiene un corte bastante decepcionante.

Como lo comentamos párrafos atrás, la historia de Elisa Lam, por muy interesante y trascendental que ésta pudiese ser, no da para abarcar una mini serie, si a caso un documental de hora y media, pero cuatro horas de contenido en donde, justamente, hora y media pueda ser dedicada a desenmarañar el misterio principal y el resto para sus subdivisiones, es cuestionable.

Por ratos es entretenida, por ratos es poco interesante, por otros es en verdad insufrible y peca de aburrida en algunos pasajes, inclinando la balanza del lado de la mediocridad a pesar de que, de primer impacto, se inclinaba por la superioridad debido a su manufactura.

Conclusión

Es difícil determinar a quién puede ir dirigida Desaparición en Hotel Cecil, pues los que ya sean entendidos del caso no encontrarán nada en particular que no sepan o que enriquezca significativamente lo que se domine al respecto y tampoco resalta por lo que se pueda contar sobre el hotel en sí, pues creadores de contenido en internet como videos en YouTube abordan mejor el tema Elisa, y hay algunos podcast que se enfocan muy bien con respecto al hotel, y ambas opciones logran hacer un trabajo más entretenido, profundo y decente en cuanto a enfoque.

No sería recomendable si apenas se empieza a conocer sobre el tema, pues es más interesante y entretenido en cierto punto pasar una noche en vela navegando por internet buscando información sobre el caso que en sí sentarse frente al televisor por casi cuatro horas y, el resultado, sería mayormente satisfactorio.

El morbo que pueda despertar Desaparición en Hotel Cecil será su atractivo principal y, tal vez, haga eco entre público más casual o desentendidos del tema, pero el intento de profundizar y llevar el caso más allá queda en un término tibio, que sólo aporta vicisitudes. Algo decepcionante, en especial, si se ve con altas expectativas.  

¿Ya viste Desaparición en el Hotel Cecil? ¿Qué te ha parecido? ¿Conocías esta historia? No olvides compartirnos tus opiniones en la caja de comentarios.

Acá les dejamos el trailer de la serie y si tienen suscripción a Netflix, pueden comenzar a verla aquí.

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