Elon Musk aspira a que la inserción de una conexión de computadora en su cerebro sea tan segura e indolora como una cirugía ocular Lasik.

Neuralink, una compañía en la que el magnate Elon Musk ha invertido 100 millones de dolares, detalló los pequeños pasos, que a grandes rasgos, ha dado hacia la meta de conectar el cerebro humano con una computadora.

Musk describió Neuralink como un robot “parecido a una máquina de coser” que puede implantar hilos ultrafinos profundamente en el cerebro, que ofician de la tan sorprendente conexión.

La compañía espera comenzar a trabajar con sujetos humanos tan pronto como el segundo trimestre del próximo año.

Ademas de eso, se afirma que el sistema será capaz de leer y escribir grandes cantidades de información. Pero como con muchas de las otras empresas de Musk, como naves espaciales o túneles futuristas, uno de los mayores desafíos puede ser que sus científicos coincidan con su gran visión y sobre todo, que consigan hacerla realidad.

Al igual que la inteligencia artificial, la idea de insertar un dispositivo en el cerebro que permita una comunicación rápida entre humanos y computadoras se convierte rápidamente en un gran desafío científico, que genera incredulidad a su paso.

“Queremos quitarnos esta carga de modo sigiloso para que podamos seguir construyendo y haciendo cosas como personas normales, como publicar artículos”, dijo Max Hodak, presidente de Neuralink y uno de los fundadores de la compañía.

Hodak compartió el optimismo de Musk que la tecnología Neuralink podría algún día, relativamente pronto, ayudar a los humanos con una variedad de enfermedades, como ayudar a los amputados a recuperar la movilidad o ayudar a las personas a escuchar, hablar y ver.

La compañía dice que los cirujanos tendrían que perforar agujeros en el cráneo para implantar los hilos. Pero en el futuro, esperan usar un rayo láser para perforar el cráneo con una serie de pequeños agujeros.

Los científicos independientes advirtieron que los resultados de los animales de laboratorio podrían no traducirse en éxito humano y que se necesitarían pruebas en humanos para determinar la promesa de la tecnología.

Los hilos serían insertados en el cerebro por un sistema robótico que funciona de manera similar a una máquina de coser, en tanto una aguja asiría cada hilo por un pequeño bucle y luego sería insertada en el cerebro por el robot.

Aquí el video de la presentación de Neuralink, vía CNET.