Después de años de espera, 1666: Amsterdam finalmente está en nuestras manos mediante Acceso Anticipado para PC, aquí te contamos nuestra experiencia.
1666: Amsterdam, una aventura sobrenatural que apenas comienza
El proyecto de Patrice Désilets, creador de los primeros Assassin’s Creed, nos lleva hasta una Ámsterdam de 1666 donde la historia, la exploración y lo sobrenatural se mezclan constantemente.

Y sí, las comparaciones con Assassin’s Creed son inevitables, pero después de nuestras primeras horas queda claro que 1666: Amsterdam busca construir su propia identidad.
Una Ámsterdam llena de secretos
En el juego seguimos a Noa Brooklyn, una joven perteneciente al linaje Zaindaris que tiene la misión de encontrar a los Originals, entidades demoníacas que se esconden entre los habitantes de la ciudad.

Durante el día debemos investigar, observar a los ciudadanos y encontrar pistas para descubrir quién es realmente una de estas criaturas. Cuando llega la noche, toca enfrentarnos a ellas.
Esta dinámica de investigación y acción es uno de los elementos más interesantes del juego y recuerda a la estructura de los primeros Assassin’s Creed, aunque aquí la ambientación sobrenatural cambia por completo la experiencia. La ciudad es preciosa, llena de misterios por recorrer y llevándonos a vivir la verdadera experiencia de haber vivido en una época donde la ignorancia reinaba.

Un gato como compañero
Uno de los elementos más curiosos es Aaron, un personaje atrapado en el cuerpo de un gato negro que nos será de mucha ayuda.

No se trata únicamente de un compañero simpático. Podemos utilizarlo para explorar lugares inaccesibles para Noa, distraer enemigos y encontrar nuevas formas de avanzar. La combinación entre Noa y Aaron aporta personalidad al juego y dándonos las situaciones más divertidas en las primeras horas a las que tuvimos acceso.

Una ciudad que invita a explorar
La recreación de Ámsterdam es uno de los puntos que más nos ha gustado. Sus calles, canales y edificios ayudan a crear una ambientación que cambia considerablemente entre el día y la noche.

De día podemos investigar con mayor tranquilidad, mientras que durante la noche la ciudad se transforma en un lugar mucho más peligroso. Además, nuestras acciones pueden llamar la atención de los habitantes y las autoridades, por lo que no siempre conviene actuar sin pensar.
¿Es el Assassin’s Creed que nunca tuvimos?
Probablemente esta sea la pregunta que más aparecerá alrededor de 1666: Amsterdam. Y después de estas primeras horas, nuestra respuesta sería: sí tiene algo de esa esencia, pero no es simplemente un Assassin’s Creed sobrenatural.

La influencia de Patrice Désilets es evidente. La manera en que se utiliza una ciudad histórica, la importancia de observar el entorno, investigar objetivos y decidir cómo aproximarnos a determinadas situaciones recuerdan inevitablemente a los primeros juegos de aquella franquicia.

Sin embargo, 1666: Amsterdam tiene una identidad mucho más extraña. Brujas, entidades demoníacas, magia, un gato capaz de ayudarnos durante las investigaciones y una historia que conecta diferentes épocas hacen que el proyecto tenga suficientes elementos propios para separarse de aquella comparación, y en realidad, funciona.
Todavía hay mucho trabajo por hacer
Como título en Acceso Anticipado, 1666: Amsterdam todavía presenta algunos problemas técnicos y sistemas que necesitan mayor desarrollo, nos topamos con algunas texturas que no cargaban, personajes llenos de bugs y objetos que simplemente desaparecían en el entorno.

El combate funciona, pero por ahora resulta bastante sencillo, mientras que algunas interacciones pueden sentirse poco pulidas. Sin embargo, la exploración, la investigación y los poderes de Noa tienen bastante potencial.
Y aquí está lo importante, el juego se encuentra en acceso anticipado pero hay una buena base sobre la cual construir.
¿Vale la pena seguirle la pista?
Después de nuestras primeras horas, todavía es demasiado pronto para dar un veredicto definitivo, pero 1666: Amsterdam nos dejó con ganas de descubrir qué puede llegar a convertirse. La combinación de historia, investigación, magia y exploración funciona, mientras que la Ámsterdam de 1666 ofrece un escenario perfecto para esta aventura.

Todavía necesita tiempo y trabajo, pero si Panache Digital Games consigue desarrollar todas sus ideas, podríamos estar ante una pieza maestra. Por ahora, 1666: Amsterdam es un proyecto con potencial que vale la pena mantener en nuestro radar.

