El club del pie izquierdo: cuando romper la rutina empieza con un paso de baile
Agradecemos a Sony Pictures por invitarnos a la función de El Club Del Pie Izquierdo, una película que nos presenta una historia sencilla, cercana y muy reconocible para cualquiera que alguna vez haya sentido que sus días se parecen demasiado entre sí.
| Estreno: 10 de septiembre 2026 | Género: Comedia |
| Duración: 1h 40 min | Clasificación: A |
| Dirige: Celso R. García | Distribuye: Sony Pictures |
| Guionista: Adriana Pelusi, Fernando Rasé | Título original: El Club Del Pie Izquierdo |
| País: México | Elenco: Adrián Uribe, María León, Yuriria Del Valle, Mónica Huarte, Mauricio Isaac, Miguel Burra |
Una historia que muchos reconocerán
En El club del pie izquierdo, la historia no es compleja, tenemos a Juan Pablo, protagonizado por Adrián Uribe, quien es un vendedor de seguros cansado de siempre hacer lo mismo todos los días, y por arte de magia encuentra una academia de baile, donde descubre que tiene talento para bailar y lo hace sentirse lleno de felicidad.
Sin embargo, decide ocultarlo a su familia, preocupado por el qué dirán. En esta historia no existe un villano, únicamente tenemos a Paulina, la instructora de baile protagonizada por María León, que trata mal al personaje de Adrián Uribe, además piensa que no va a regresar a clases, pero eso motiva a Juan Pablo para superarse y practicar. Mientras todo esto ocurre, Bárbara, protagonizada por Yuriria del Valle, piensa que su esposo Juan Pablo la está engañando porque no sabe qué es lo que él realiza cuando no está en casa ni en el trabajo.

Como personajes secundarios en El club del pie izquierdo tenemos a Moni, protagonizada por Mónica Huarte, una bailarina que está en el salón de baile solo para ver y soltar comentarios que bien no aportan nada, pero hacen reír de vez en cuando, si nos quedó un poco a deber después de su increíble película de “Señorita influencer”, pero es un personaje chistoso que lo da todo, TODO al bailar.
También tenemos a Víctor, interpretado por Miguel Burra, que es también aprendiz de baile y junto con Charly, interpretado por Panuco, hacen que las escenas se sientan relajadas, donde todo es tranquilidad y risas. Ramón, que para nuestra consideración es el mejor de toda la película, interpretado por Mauricio Isaac con un cambio de look a como hemos acostumbrado verlo, es el personaje sorpresa que si bien o mal da la inspiración al protagonista para hacer las cosas sin miedo, ya que ambos trabajan juntos y por eso se conocen.
Una comedia muy mexicana con todo y sus escenarios y vestuario
Uno de los puntos interesantes es cómo la película El club del pie izquierdo adapta esta historia a la realidad mexicana, siendo una gran comedia. La oficina, el tráfico, las conversaciones entre compañeros y esa sensación de vivir entre el automóvil, el trabajo y la casa forman parte importante del escenario. La Ciudad de México también tiene presencia como parte de la rutina de Juan Pablo. No es solamente el lugar donde sucede la historia, sino una representación de ese ritmo acelerado que muchas personas experimentan diariamente. Esto ayuda a que la película se sienta cercana para el público mexicano.

En cuestión de locación, los escenarios en El club del pie izquierdo, eran adecuados para la trama, juegan con los colores tanto en la oficina donde utilizan una paleta de colores más friós, usando tonos de azul y gris para demostrar lo aburrido, la rutina y lo apagado de la vida, mientras que en la academia de baile, se resalta el uso de colores más vivos que reflejan un lugar feliz, donde todo es ameno, alegre y vivo. Incluso en los lugares casuales como es la calle o la taquería en donde tienen ese “Checkpoint” para pensar y relajarse es una combinación de ambas cosas.
Para los vestuarios, no creemos que hayan sido mal ejecutados, siempre adecuados para la escena en donde se estaban llevando a cabo y una “evolución” para el protagonista de un traje de oficina, a ropa más cómoda y finalmente vestuario de baile para el concurso. En ningún momento nada ostentoso para ningún protagonista y eso se agradece mucho, pero también hace que no haya un contraste suficiente para la película.

Es una cinta que te hará reír y que te motiva a justo hacer lo de Juan Pablo, buscar algo para dejar tu vida lineal y hacer algo diferente para tener ese giro que necesita tu vida. Una película mexicana que juega con algo importante que nos pasa a cualquier persona y que sin duda se agradece que nos recuerden esas cosas y nosotros prestarle atención a ese detalle que estamos dejando de lado.
Dirección y ritmo
Celso R. García apuesta por una dirección sencilla en El club del pie izquierdo, que coloca principalmente a los personajes y la comedia en el centro. Visualmente, la película no busca convertirse en un espectáculo de baile ni utiliza grandes recursos para transformar cada coreografía en una secuencia espectacular. Esto puede resultar un poco decepcionante para quienes esperen que la danza tenga mayor protagonismo cinematográfico.
También hay momentos en los que la historia resulta bastante predecible. Algunas situaciones siguen caminos que podemos imaginar con anticipación y ciertas subtramas no reciben todo el desarrollo que podrían haber tenido. Aun así, el ritmo funciona bastante bien gracias a su duración relativamente corta y a que la película sabe mantener el foco en la transformación de Juan Pablo.

Lo mejor de la película
Debajo de las coreografías y los momentos de comedia hay una reflexión bastante sencilla sobre la vida adulta. Juan Pablo representa a una persona que ha cumplido con lo que se esperaba de ella, pero que en el proceso dejó de preguntarse qué quería hacer realmente.
Y ese es probablemente el aspecto más agradable de la película: no plantea que abandonar responsabilidades sea la solución. Más bien propone encontrar un equilibrio y recordar que tener una familia, un trabajo o determinadas obligaciones no significa renunciar completamente a los intereses personales.

Uno de los principales aciertos de El club del pie izquierdo es que Adrián Uribe funciona muy bien como un protagonista cotidiano, alguien con quien resulta fácil identificarse. María León, por su parte, aporta energía y personalidad a la historia, ayudando a que la dinámica entre los personajes sea entretenida.
La película también consigue sentirse cercana para el público mexicano gracias a situaciones y escenarios reconocibles. Además, utiliza el baile como una buena metáfora del cambio personal y de la importancia de atreverse a salir de la rutina. A esto se suman varios momentos genuinamente divertidos y un mensaje positivo que logra transmitir sin necesidad de complicar demasiado la historia.
Cosas por mejorar para El club del pie izquierdo
Creemos que sí le falto demasiado a la película, en cuanto a todos los aspectos; tenemos varios chistes medio forzados que no encajan con la situación, la trama es lineal, los personajes secundarios no aportan mucho para la historia, había una situación entre el personaje de Adrián Uribe y María León que si le hubiera dado un poco más de drama a la película, eso hubiera llevado mejor el ritmo en cuanto al tema de familia y ser feliz. También hay un detalle que menciona el personaje de Juan Pablo en cuanto a su pasado que si se hubiera explorado más hubiera aportado más fuerza para la historia.

Conclusión
Si buscas una comedia mexicana ligera para pasar un buen rato, El club del pie izquierdo puede ser una opción agradable. No pretende reinventar el género ni ofrecer una historia especialmente compleja. Su apuesta está en contar una historia sencilla sobre una persona que descubre que todavía puede hacer algo diferente con su vida. Y quizá ese sea precisamente su mayor encanto.
El club del pie izquierdo es una comedia amable sobre la rutina y la importancia de encontrar espacios para nosotros mismos. Adrián Uribe consigue que Juan Pablo sea un protagonista cercano, mientras que María León aporta buena energía a una historia que utiliza el baile para hablar de temas mucho más cotidianos: el desgaste, los prejuicios, las relaciones y el miedo a salir de nuestra zona de confort.
Aunque su guion resulta predecible y la película podría haber aprovechado mucho más las posibilidades visuales de la danza, tiene suficientes momentos divertidos y un mensaje positivo para funcionar como entretenimiento. Porque, al final, quizá cambiar nuestra vida no siempre requiere tomar una decisión enorme. A veces basta con atrevernos a dar el primer paso.


