Hechizo de Amor: La Magia Continúa, una historia generacional sobre la familia.
Agradecemos a Warner Bros por permitirnos regresar a la magia de las hermanas Owens, una aventura que pasa a una nueva generación las consecuencias familiares, aquí mi reseña.
| Estreno: 10 de septiembre 2026 | Género: Drama |
| Duración: 2h 11m | Clasificación: B |
| Dirige: Susanne Bier | Distribuye: Warner Bros. |
| Guionista: Alice Hoffman, Akiva Goldsman, Georgia Pritchett | Título original: Practical Magic 2 |
| País: Estados Unidos | Elenco: Sandra Bullock, Nicole Kidman, Joey King, Maisie Williams, Xolo Maridueña, Ian Wright |
Hechizo de Amor: La Magia Continúa han pasado casi treinta años después de la película original, regresar con las hermanas Owens podía convertirse en otra secuela hecha para explotar la nostalgia. Por suerte, aunque la película no consigue escapar por completo de esto, sí encuentra razones suficientes para que el regreso resulte disfrutable.
Lo primero es que funciona, volver a ver juntas a Sandra Bullock y Nicole Kidman. La química entre ambas sigue siendo uno de las grandes razones de la historia y, cuando la película se concentra en la relación entre Sally y Gillian, es cuando realmente se siente parte del encanto que hizo especial a la cinta de 1998. También agradecí la presencia de Stockard Channing y Dianne Wiest, porque ayudan a mantener ese vínculo emocional con el pasado.

La historia traslada buena parte del conflicto hacia una nueva generación, y ahí encuentro su fuerte así como una de sus debilidades. Me gusta la idea de explorar qué ocurre cuando una familia intenta esconder su propia naturaleza para proteger a sus hijos y, tarde o temprano, descubre que ciertas cosas no pueden mantenerse ocultas. La película habla de herencia, familia, identidad y de la necesidad de aceptar aquello que somos.
El problema es que el guion no siempre se apega a esas ideas con la fuerza que podría tener. Todo sucede bastante rápido, aparecen los secretos, surge la amenaza, entra en juego la maldición y los personajes terminan embarcados en una aventura. En algunos momentos tuve la sensación de que la película tenía material suficiente para construir un misterio mucho más interesante, pero prefería avanzar hacia el siguiente acontecimiento.
También noté un cambio importante en la película original tenía una combinación bastante particular de romance, comedia, drama familiar y una atmósfera oscura. Esto se siente más como una aventura fantástica familiar, mucho más actualizada y, por momentos, bastante predecible. La magia me hizo falta, paradójicamente no siempre resulta tan especial como aquella magia de la primera película, aquí aunque la historia así lo pide, casi no se representa.

Aun así, no puedo negar que me divertí. Hay momentos de humor que funcionan, situaciones caóticas que mantienen el ritmo y, sobre todo, una sensación familiar que seguramente será muy bienvenida por quienes vimos la película original. No creo que sea necesario haber sido fan de Hechizo de Amor para disfrutarla, aunque evidentemente la experiencia mejora si existe ese vínculo previo con las Owens.
Mi mayor problema está en que la película parece debatirse entre querer contar una historia nueva y querer recordarnos todo el tiempo la película anterior. Cuando se atreve a avanzar y explorar a la nueva generación, funciona mejor; cuando depende demasiado de referencias y de la nostalgia, se vuelve más previsible.
Conclusión:
¿Era necesaria esta secuela? Probablemente no. ¿Me alegra que exista? Después de verla, diría que sí.
Hechizo de Amor: La Magia Continúa tiene la misma personalidad de su antecesora, y no me parece el desastre que podría haber sido. Es una secuela entretenida, cálida y nostálgica, sostenida principalmente por sus protagonistas y por el cariño que todavía despierta este universo.
Creo que la película entiende lo importante, la verdadera magia de Hechizo de Amor nunca estuvo en los hechizos. Estaba en las mujeres Owens, en su familia, en sus errores y, sobre todo, en la manera en que permanecían juntas cuando todo se complicaba. Salí de la función con la sensación de haber pasado un par de horas con personajes que tenía ganas de volver a encontrar.


