RollerCoaster Tycoon Wonderworks es anunciado para PC y consolas.
RollerCoaster Tycoon está de regreso con una nueva entrega. Atari y Springloaded Studios anunciaron RollerCoaster Tycoon Wonderworks, una nueva experiencia de simulación y administración de parques temáticos que recupera la esencia de la clásica franquicia y añade nuevas mecánicas de destrucción y caos.
El juego llevará a los jugadores a construir y administrar sus propios parques, colocando más de 60 atracciones, montañas rusas y tiendas, además de más de 150 elementos decorativos. Durante el acceso anticipado habrá dos parques disponibles: Hollow Creek y Forest Frontiers.
Una de las principales novedades será su nuevo sistema para construir montañas rusas, que permitirá diseñar y modificar las atracciones de manera más intuitiva. También será posible ajustar parámetros como velocidad, aceleración y duración para determinar el comportamiento de cada atracción.
Sin embargo, las cosas pueden salir muy mal.

Wonderworks incorpora un nuevo motor de físicas centrado en el caos y la destrucción. Las atracciones podrán sufrir accidentes, romperse en pedazos e incluso salir disparadas por el parque, provocando daños y dejando a los visitantes volando por los aires. En los casos más extremos, los accidentes pueden provocar lesiones e incluso la muerte de los visitantes.
Como en las entregas clásicas, también será necesario administrar al personal, contratar trabajadores como mecánicos, conserjes y mascotas, mantener contentos a los visitantes y expandir las instalaciones para conseguir mayores ganancias.

RollerCoaster Tycoon Wonderworks llegará primero a PC mediante Steam Early Access durante el invierno de 2026, con un precio de 24.99 dólares/euros. Posteriormente se lanzará su versión completa para PC y consolas, aunque todavía no se ha anunciado una fecha concreta para el lanzamiento definitivo ni se han especificado las plataformas de consola.
Con esta nueva entrega, Atari busca recuperar la esencia de RollerCoaster Tycoon, pero permitiendo que los jugadores lleven la creación de parques mucho más lejos… incluso si eso significa convertirlos accidentalmente en auténticas zonas de desastre.

