Deepfakes: el reto de distinguir lo real de lo falso en streamings

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La IA y los Deepfakes son parte del día a día

DeepFakes una forma de entretenimiento que ha estado generando inquietud hoy en día.

Hace unos años era relativamente sencillo distinguir un contenido generado por algoritmos de IA debido a errores evidentes. Hoy, con el rápido desarrollo de estas herramientas, identificarlos resulta cada vez más difícil. México refleja esta evolución: según el Microsoft AI Economy Institute, el país ocupa el lugar 56 de 147 economías en adopción de IA generativa, con una tasa del 20.1% durante el primer trimestre de 2026. Además, un estudio de la OCDE y Cisco sitúa a México entre las economías emergentes donde los jóvenes incorporan con mayor rapidez estas soluciones digitales.

Deepfakes

¿Que es real y que no? ¿La IA es una amenaza?

Ese avance también ha dado paso a nuevos desafíos. Los deepfakes, capaces de recrear rostros, voces y gestos con un alto nivel de realismo, ya se utilizan para cometer fraudes, suplantar identidades y difundir desinformación. Para Yussef Toriz, líder académico de la Licenciatura en Comunicación Audiovisual de AMERIKE Campus Satélite y fundador de stoia.mx, el verdadero reto no es sólo dominar estas herramientas, sino desarrollar criterio para analizarlas.

“La inteligencia artificial no debe verse como una amenaza, sino como una tecnología que exige nuevas competencias digitales y una mirada crítica constante. Hoy ya no basta con saber crear contenido: también hay que aprender a verificarlo, cuestionarlo y entender cómo se produce.»

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¡Pon atención a los detalles!

Aunque estos sistemas son cada vez más precisos, los deepfakes aún pueden delatarse por expresiones poco naturales, movimientos rígidos, desajustes entre la voz y los labios o pequeñas inconsistencias en el entorno.

El reto aumenta en las transmisiones en vivo (streamings), donde no existe margen para verificar el contenido antes de que llegue a la audiencia. Por ello, empresas, instituciones y creadores requieren mecanismos de validación inmediatos para reducir el riesgo de suplantación digital.

En este escenario, la comunicación audiovisual demanda perfiles capaces de comprender no sólo el funcionamiento de estas innovaciones y en ese contexto, instituciones como AMERIKE buscan preparar a los futuros profesionales para dominar las nuevas tecnologías y comprender sus implicaciones éticas, creativas y sociales.

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