Engendro: una exploración sobrenatural sobre un nuevo integrante.
Agradecemos a ZIMA Entertainment por permitirnos vivir una experiencia llena de suspenso con un giro sobre la paternidad y maternidad, aquí te cuento todo.
| Estreno: 02 de julio de 2026 | Género: Suspenso |
| Duración: 1h 32m | Clasificación: B15 |
| Dirige: Hanna Bergholm | Distribuye: Zima Entertainment |
| Guionista: Hanna Bergholm, Ilja Rautsi | Título original: Nightborn |
| País: Estados Unidos | Elenco: Rupert Grint, Seidi Haarla |
Ser padre nunca es sencillo. Educar, corregir y formar a un hijo implica tomar decisiones difíciles, incluso cuando estas pueden parecer crueles. Pero ¿qué ocurre cuando las reglas se invierten y es el propio hijo quien pone a prueba tus límites? Peor aún, cuando aquello que trajiste al mundo no es precisamente humano, sino un verdadero demonio.
Ansiosos por formar una familia, Saga y Jon deciden mudarse a una casa en medio del bosque, a las afueras de la capital de Finlandia, lugar donde ella pasó gran parte de su infancia. Tras una larga espera, la pareja finalmente da la bienvenida a su primer hijo. Sin embargo, desde su nacimiento, Saga comienza a percibir que algo no está bien. Mientras su matrimonio empieza a resquebrajarse y quienes la rodean intentan tranquilizarla, ella es la única que sospecha la inquietante verdad que se oculta detrás de su recién nacido.

Engendro evoca clásicos del terror como El bebé de Rosemary y La profecía. Más allá de las inevitables comparaciones, la cinta puede leerse como una alegoría sobre los desafíos de la paternidad y la maternidad cuando un hijo nace con condiciones que escapan a lo esperado. A través de Saga y Jon, la historia explora hasta dónde puede llegar el amor incondicional de unos padres frente a las dificultades y sacrificios que implica criar a un hijo muy diferente a los demás. La trama por si sola cuenta con una premisa que llama la atención, ya que no todos nacemos iguales y a veces las diferencias son los que nos identifican en sociedad,
A pesar de eso último, de los aspectos que más le juega en contra a Engendro es la continuidad de su historia. A lo largo del metraje se presentan situaciones, reglas y elementos que parecen tener un peso importante, pero conforme avanza la trama algunos quedan relegados, se contradicen o simplemente dejan de desarrollarse. Estas inconsistencias terminan afectando la coherencia.
De la misma forma, el guion tiene dificultades para mantener la credibilidad de algunas decisiones de sus personajes. A pesar de que las señales de que algo anda mal aparecen desde la llegada del bebé, varios de ellos reaccionan con una pasividad que resulta difícil de justificar. Jon, en particular, adopta una actitud excesivamente despreocupada, mientras que la interacción con los personajes que rodean a la pareja rara vez transmite la sensación. Esto provoca más frustración que tensión, dejando al espectador con la impresión de que nadie parece tener sentido común.

En contraste, el apartado técnico es uno de los mayores aciertos de Engendro. Tanto las locaciones como los efectos visuales y el diseño sonoro trabajan en conjunto para construir una constante sensación de inquietud, haciendo que tanto las paredes de la casa como la inmensidad del bosque transmitan la impresión de que algo oscuro acecha y puede manifestarse en cualquier momento. A ello se suma un notable trabajo de fotografía e iluminación, cuyas composiciones refuerzan la atmósfera de suspenso, especialmente en las escenas protagonizadas por el niño, donde la tensión se mantiene de principio a fin.
En el apartado actoral, Rupert Turnbull cumple correctamente con su papel como Jon. Sin embargo, las inconsistencias del guion terminan afectando a su personaje, quien pasa de mostrarse como un padre comprensivo a tomar decisiones difíciles de justificar, dando la impresión de ignorar señales evidentes de que algo no encaja. Esto hace que el problema recaiga más en la escritura del personaje que en la interpretación del actor.

Por su parte, Hannah Bergholm carga con el mayor peso emocional de la película y ofrece la actuación más sólida del reparto. A lo largo de la historia transmite con naturalidad el desgaste físico y emocional de Saga, marcado por los cambios tras el embarazo, el perturbador vínculo que desarrolla con su hijo y el deterioro psicológico.
En conclusión, Engendro es una propuesta de terror que cumple al generar tensión, angustia y momentos de auténtico body horror, acompañados de escenas sangrientas como perturbadoras. Sus aciertos técnicos y la interpretación de su protagonista ayudan a sostener una historia que, por momentos, resulta inquietante y mantiene el suspenso.
Sin embargo, las inconsistencias en su narrativa y algunas decisiones del guion pueden mermar la experiencia para quienes prestan mayor atención a los detalles. Al final, el impacto de la película dependerá en gran medida del espectador: quienes busquen una experiencia centrada en la atmósfera, el horror corporal y el suspenso probablemente la disfrutarán, mientras que aquellos con un ojo más crítico hacia la coherencia de la historia podrían encontrar varios tropiezos en el camino.


