¡Máscara contra Máscara en AAA! Chad Gable es desenmascarado en la histórica «Noche de los Grandes».

La fiebre de la lucha libre mundial volvió a apoderarse de territorio azteca, dejando un momento que quedará grabado para siempre en los libros de historia del entretenimiento deportivo. Tras el rotundo éxito de sus visitas anteriores, estrellas de la WWE hicieron un regreso triunfal a México con una gira espectacular de la AAA por diferentes ciudades de la República Mexicana. Sin embargo, fue la Sultana del Norte la que albergó el clímax absoluto de la AAA bajo la dirección del Undertaker y la WWE con el evento especial Noche de los Grandes.
En una estipulación clásica de la cultura luchística mexicana, la Arena Monterrey vibró al máximo con una batalla estelar de pronóstico reservado: Máscara contra Máscara entre El Grande Americano (Kaiser) y el enigmático El Original Grande Americano (Gable).

El fin de una rivalidad increible: Chad Gable pierde la incógnita
La lucha estelar cumplió con las altísimas expectativas del respetable, entregando una exhibición de llaveo, contrallaveo y dramatismo puro en el centro del encordado. Tras un desgastante intercambio físico, El Grande Americano logró imponerse en los momentos finales para conseguir la cuenta de tres, consolidando la victoria más importante de su carrera en suelo mexicano y asegurando el derecho de despojar a su rival de su posesión más preciada, su máscara.
Pero antes de eso vimos de todo, iniciamos con la entrada de Mariachis vestidos de negro para el rudo y de blanco con dorado para el técnico. Antes del campanazo inicial el OG le rompe una guitarra al Grande Americano y así comienza una brutal batalla que nos lleva al rompimiento de mascara de ambos luchadores, y sangre en la frente. La noche estuvo llena de sorpresas, apareció el ojitos de huevo, Pimpinela Escarlata para vengarse con otro guitarrazo, salió Andrea a apoyar a su novio, interfirieron los Americanos, Julio y Bruto para salvar al OG y llegaron al rescate Rayo y Bravo en el clímax de la batalla.

Cumpliendo con la sagrada tradición y cayendo con el honor que caracteriza a los grandes estellas, el perdedor se paró en el centro del ring de la Arena Monterrey para revelar su verdadera identidad ante el rugido de la afición. Detrás de la incógnita de El Original Grande Americano se encontraba nada menos que el atleta olímpico Chad Gable, quien confesó haber estado detrás de las maquinaciones y la máscara todo este tiempo.
Y aquí tenemos que hacer un paréntesis porque sí, Gable, visiblemente emocionado por el respeto del público regiomontano, entregó formalmente la tapa a su oponente, pero durante el destape ocurrió algo mágico, algo que solo sucede en la Lucha Libre, Gable perdió su tapa pero se ganó el cariño y respeto del público mexicano cuando pudimos ver al hombre, al padre de familia y a una verdadera estrella poco reconocida en WWE, pero que como el mismo dijo «no se cuando ni como pero regresaré a AAA» y te estaremos esperando con el corazón abierto chaparrito.

Con esto se cerró con broche de oro una velada inolvidable. La Noche de los Grandes en verdad fue cine.

