Nuremberg, el retrato del pasado con matices del presente.
Agradecemos a Diamond Films por invitarnos al Juicio del siglo en Nuremberg, una de las mejores obras sobre conflictos bélicos, aquí te cuento todo:
| Estreno: 26 de febrero 2026 | Género: Drama |
| Duración: 2h 28m | Clasificación: B |
| Dirige: James Vanderbilt | Distribuye: Diamond Films |
| Guionista: James Vanderbilt, Jack El-Hai | Título original: Nuremberg |
| País: Estados Unidos | Elenco: Russell Crowe, Rami Malek, Michael Shannon, Leo Woodall |
Nuremberg: El juicio del siglo llega como una de las propuestas cinematográficas más ambiciosas y reflexivas de los últimos años dentro del cine histórico, su acción se encuentra entre los diálogos de los personajes involucrados y vaya trabajo que realizan. Lejos de ser una simple reconstrucción de los hechos que siguieron al final de la Segunda Guerra Mundial, la cinta propone una mirada más cercana, humana y psicológica sobre uno de los momentos más determinantes del siglo XX, los Juicios de Núremberg. A través de una narrativa sobria, actuaciones de gran peso dramático y un respeto evidente por la memoria histórica, la película se posiciona como una obra que te hará reflexionar profundamente sobre la justicia, la responsabilidad individual y la naturaleza del mal.
Desde el inicio, la peli deja claro que no pretende ser un recuento exhaustivo del proceso judicial, sino una exploración de las tensiones morales, políticas y emocionales que rodearon aquel juicio sin precedentes. En un mundo devastado por la guerra, con millones de muertos y ciudades enteras reducidas a escombros, la humanidad se enfrentaba a una pregunta crucial: ¿cómo juzgar crímenes tan grandes que parecían ir más allá de cualquier ley conocida?

El peso histórico de Núremberg
Para comprender el impacto de la película, es indispensable recordar la magnitud de los Juicios de Núremberg. Celebrados entre 1945 y 1946, estos procesos judiciales fueron los primeros en la historia moderna en los que líderes de un Estado fueron juzgados por un tribunal internacional. Por primera vez, conceptos como “crímenes contra la humanidad” dejaron de ser ideas abstractas para convertirse en cargos legales con consecuencias reales.
El juicio no solo buscaba castigar a los responsables del régimen nazi, sino establecer un precedente jurídico y moral, ningún cargo político, militar o ideológico podía estar por encima de la ley. La ciudad de Núremberg fue elegida por su fuerte carga simbólica, ya que había sido uno de los principales escenarios de propaganda y concentración del poder nazi durante los años de Hitler.
La película recoge este contexto con una ambientación cuidadosa. Las ruinas de la Alemania derrotada, los espacios fríos y funcionales del tribunal y la atmósfera de tensión constante transmiten la sensación de un mundo que intenta recomponerse mientras enfrenta el horror de lo ocurrido.
La mente detrás del crimen
Nuremberg: El juicio del siglo logra mostrar como es centrarse en un ángulo poco explorado, el análisis psicológico de los acusados. En lugar de presentar a los criminales como monstruos irreales, la película los muestra como seres humanos responsables de actos monstruosos, una distinción incómoda pero necesaria.
La historia se articula principalmente a través del personaje de Douglas Kelley, un psiquiatra del ejército estadounidense encargado de evaluar la salud mental de los principales líderes nazis capturados. Su labor no era cualquier cosa, debía determinar si los acusados estaban mentalmente aptos para enfrentar un juicio que definiría la historia del derecho internacional.
Este enfoque permite que la película se adentre en debates sobre la responsabilidad individual. ¿Puede alguien escudarse en la obediencia a órdenes? ¿Existe una mente “normal” capaz de cometer atrocidades masivas? ¿Dónde termina la ideología y comienza la culpa personal? Estas preguntas atraviesan la historia y acompañan al espectador mucho después de que termina la proyección.

Actuaciones que sostienen el relato
El trabajo actoral es uno de los pilares que elevan la película por encima de otras producciones históricas. Rami Malek interpreta a Douglas Kelley con una facilidad admirable. Su personaje es un hombre que observa, escucha y analiza, pero que poco a poco comienza a verse afectado por la cercanía con aquellos a quienes estudia. Malek nos da un personaje introspectivo, marcado por el conflicto interno entre su deber profesional y el impacto emocional de enfrentarse a la mente del mal.
Por su parte, Russell Crowe nos da una interpretación poderosa como Hermann Göring, uno de los jerarcas más influyentes del régimen nazi. Lejos de una caricatura, Crowe retrata a un hombre carismático, arrogante y manipulador, consciente de su inteligencia y decidido a utilizarla incluso frente a sus captores. Su Göring resulta inquietante precisamente porque no se presenta como un villano unidimensional, sino como alguien capaz de justificar sus actos con una lógica retorcida.
Los diálogos entre ambos personajes son, algunos de los momentos más intensos de la película. En esas conversaciones se enfrentan dos visiones del mundo, la del científico que busca comprender y la del acusado que se niega a aceptar su culpa. Es en esos intercambios donde la película alcanza su mayor profundidad dramática.
La dirección opta por un estilo que retrata la época, evitando excesos visuales o musicales que distraigan del núcleo del relato. No hay escenas diseñadas para el espectáculo, sino una puesta en escena que privilegia la palabra, el silencio y la tensión psicológica. Esta decisión puede resultar exigente para algunos espectadores, pero es coherente con la naturaleza del tema que se aborda.
El ritmo es pausado, reflexivo, permitiendo que las ideas se desarrollen con calma conforme los diálogos se van dando. La película confía en la inteligencia del público y no subestima su capacidad de atención. Cada escena parece cuidadosamente medida para aportar contexto o profundizar en los personajes, sin recurrir a explicaciones innecesarias.
Aunque la película no abarca todos los detalles del juicio, sí se esfuerza por mantener fidelidad histórica en los aspectos que retrata. Desde el uso de traducción simultánea en la sala del tribunal hasta la diversidad de posturas entre los jueces aliados, el filme muestra la complejidad de organizar un juicio internacional en un mundo que aún no contaba con las herramientas legales necesarias.

Se deja claro que Núremberg no fue un proceso sencillo ni unánime. Hubo tensiones políticas, desacuerdos legales y dudas éticas sobre cómo juzgar crímenes que no tenían precedentes. Esta honestidad histórica fortalece la credibilidad de la película y evita caer en una visión simplista de la justicia.
Uno de los aspectos que mas pueden afectar de la película es su pertinencia en el mundo actual. A décadas de los Juicios de Núremberg, la humanidad sigue enfrentando crímenes de guerra, genocidios y violaciones masivas a los derechos humanos. La pregunta sobre cómo juzgar estos actos y quién tiene la autoridad moral para hacerlo sigue abierta.
La película no ofrece una respuesta o resolución, pero sí recuerda la importancia de no olvidar. Núremberg no fue solo un juicio contra individuos, sino un intento de sentar las bases de un orden internacional más justo. Recordar ese esfuerzo es fundamental en una época donde la impunidad y la desinformación amenazan con borrar las lecciones del pasado.
Conclusión
Nuremberg: El juicio del siglo es una película exigente, profunda y necesaria que a pesar de ser de otra época, se siente muy actual. No busca entretener de forma fácil, sino confrontar al espectador con preguntas incómodas sobre la naturaleza humana y la justicia. A través de un enfoque psicológico, actuaciones sólidas y una dirección que respeta, la cinta logra rendir homenaje a un momento clave de la historia sin banalizar su significado.
Es una obra que invita a mirar al pasado no como un ejercicio de nostalgia, sino como una herramienta para entender el presente. En tiempos donde la memoria histórica es constantemente cuestionada, películas como esta recuerdan por qué es indispensable seguir contando estas historias.


