Atrapado Robando: una caótica historia de toma de decisiones.
Agradecemos a Sony Pictures por permitirnos asistir a la función y MasterClass de Atrapados Robando, una de las mejores experiencias en mi vida con una película que desborda en el caos, aquí mi reseña.
Estreno: 28 de agosto de 2025 | Género: Crimen |
Duración: 1h 46m | Clasificación: B15 |
Dirige: Darren Aronofsky | Distribuye: Sony Pictures |
Guionistas: Charlie Huston | Título original: Caught Stealing |
País: Estados Unidos | Elenco: Austin Butler, Regina King, Zoë Kravitz, Matt Smith, Liev Schreiber, Vincent D’Onofrio, Griffin Dunne, Benito A Martínez Ocasio, Carol Kane. |
Darren Aronofsky, director que nos ha llevado al filo del abismo emocional en Réquiem por un sueño, El cisne negro y La ballena, nos sorprende con su incursión más liviana, divertida, irreverente y accesible hasta la fecha: Atrapado Robando. Esta película nos lanza de lleno al Nueva York de 1998, con su característica mezcla de grupos urbanos, su nostalgia atemporal y un protagonista que se ve atrapado en el caos por el simple favor de cuidar un gato. El resultado es una montaña rusa que combina crimen, humor negro y adrenalina.

Atrapado Robando es tanto el titulo de esta película como del libro en el que se basa, el cual esta conformado por una trilogía escrita por Charlie Huston, en palabras de Darren Aronofsky, a quien pudimos escuchar gracias a Sony Pictures en la Masterclass del Director, aquí no quiere plasmar problemas existenciales y/o emocionales, simplemente la hizo por diversión y divertir, y se nota desde el inicio, ya que la obra es tan caótica como lo que dejo plasmado Darren.
Hacemos un salto temporal: 1998, Lower East Side de Manhattan. Hank Thompson (Austin Butler) es un ex-fenómeno del béisbol que ahora sobrevive como bartender. Su vida parece decente, una novia paramédica, un equipo de béisbol como pasión inmutable, hasta que su vecino punk, Russ (Matt Smith), le pide cuidar su gato… y lo que parecía un gesto inocente se convierte en una pesadilla al estilo de una comedia negra: Hank se ve lanzado a un submundo de gánsteres rusos, pandillas ortodoxas, narcotraficantes puertorriqueños y policías siniestros, todo por un llavero escondido entre la arena del gato Bud.

Ese giro dramático de Atrapado Robando inicia una noche absurda, violenta y cargada de suspenso, donde un protagonista común tendrá que improvisar para no acabar eliminado. Es una joya narrativa, y aunque no se busque dejar un gran mensaje emocional nos demuestra cuánto daño puede hacer una simple decisión.
Este personaje radical rompe con los dramas densos que solíamos esperar del director, personajes profundamente deprimidos y ambientaciones poco favorables. Aronofsky nos comento que buscaba algo realmente entretenido que cualquiera pueda disfrutar después de un largo día, una cinta que divirtiera y al mismo tiempo conservase su firma.
Atrapado Robando se mueve como cazador en la jungla de asfalto, pasa constantemente de una comedia, cinta de crimen a violencia y acción, los giros son vertiginosos y caóticos, las persecuciones absurdas y el tono constantemente cambiante. Aronofsky lo mezcla todo con su sello. una violencia inesperada, momentos de humor grotesco y una sátira social sutil sobre la supervivencia urbana y las consecuencias de las malas decisiones.

Austin Butler encarna a Hank con carisma, humanidad y la dosis justa de vulnerabilidad, realimente se ha convertido en uno de los actores mas prolíficos y espectaculares de la nueva ola generacional. Su interpretación contagia una empatía inmediata: no es el protagonista clásico, sino un hombre común arrastrado por la corriente, con un pasado doloroso marcado por malas decisiones. Esa mezcla de ingenuidad, culpa y resiliencia lo hace fascinante y entrañable. Yvonne (Zoë Kravitz) aporta un lado emocional al personaje, junto a estabilidad, ternura y esperanza en medio de la locura. Su química en pantalla es creíble, sintiéndose frágil y emotiva.
El reparto de Atrapado Robando es una de las grandes sorpresas: Matt Smith como el vecino punk impredecible; Regina King como una detective incisiva; Bad Bunny como mafioso puertorriqueño, sí amigos, Bad Bunny vuelve al cine y no lo hace tan mal; Liev Schreiber y Vincent D’Onofrio interpretando a los hermanos judíos; A pesar de lo excéntrico del elenco, funcionando también como un ejemplo de la diversidad de la época y de los barrios de NY.

Visualmente, la película explota una estética caótica y retro, aunque no tanto, pero ya se siente siglos atrás, fiel al estilo noventero con música retro, ambientes grunge, calles nocturnas iluminadas por neones, bares con alma, cámaras que se acercan a la angustia de Hank en medio del caos, mezcla de grupos urbanos, nacionalidades, etc. Esa vitalidad contrasta con la gravedad de sus personajes y amplifica el humor negro absurdo que corre sin pausa, es una de esas películas que siempre va para arriba y no te deja caer, cuando menos te esperas algo sucede como si un ejemplo de la Ley de Murphy se tratara. La música y el sonido funcionan como una máquina de adrenalina continua con ritmos frenéticos y una banda sonora que eleva la tensión mientras la historia se acelera sin freno.
La narrativa de Atrapado Robando explora la distracción humana, cómo decisiones mínimas pueden desencadenar caos absoluto, y cómo el entorno urbano contribuye a ello. El director nos explicó que el lo ve como una radiografía de cómo una mala decisión puede cambiar el curso de tu vida.

Conclusión:
Atrapado Robando es, al mismo tiempo, una comedia criminal ágil, un thriller estilizado y una pieza nostálgica sobre un Nueva York que ya no existe. Es lo más ligero que hemos visto de Aronofsky, sí, pero no pierde su esencia: la emoción, el caos, la empatía y reflexión sobre nuestras decisiones, además logra todo esto sin destrozar el cinismo con humor ácido ni la obra en la que se basa.
Si eres fan del director, prepárate para verlo jugar a otro nivel. Si buscas un thriller lleno de personajes memorables, humor retorcido y ritmo visual caótico, esta es tu película del año. Y si eres espectador casual, déjate llevar por la locura, la vibra noventera y un gato llamado Bud que quizá te robe más atención que cualquier
