Agradecemos a PLAION por proporcionarnos una copia de Echoes of the End para la elaboración de esta reseña.
Desarrolla: Myrkur Games | Género: Acción, Aventura |
Distribuye: PLAION, Deep Silver | Clasificación: M |
Jugadores: 1 jugador | Plataforma: PS5, Xbox Series S|X y PC, Steam |
Estreno: 12 de agosto de 2025 | Idioma: Inglés, Italiano, Español (+11) |
sinopsis de Echoes of the End
Embárcate en un peligroso viaje para rescatar a tu hermano y evitar una guerra inminente. Domina el poder de devastadoras habilidades mágicas para vencer a tus enemigos, atravesar paisajes traicioneros y desvelar la historia oculta de Aema.
Echoes of the End, magia y bugs pero con mucha buena intención
Hay un tipo de juego que siempre despierta una mezcla de simpatía y respeto. No son productos perfectos, ni vienen de estudios gigantes con recursos infinitos y equipos gigantes, pero tienen algo que muchos títulos AAA perdieron hace rato: personalidad. Algunos los llaman Euro jank, y sí, el apodo suena feo, pero en el fondo es casi un halago.
Son juegos hechos con más ganas que presupuesto, con ambición desbordada y un toque de torpeza genuina que nos recuerda que no son joyas pulidas, pero sí diamantes en bruto.

Echoes of the End entra de lleno en esa definición. Es un juego islandés, con una ambientación brutal y una historia que intenta tocar fibras… pero termina dándonos más bugs que reflexiones profundas.
Una historia de clichés, pero con corazón
En Echoes of the End nos adentraremos en la vida de Ryn, una mujer con poderes mágicos que ni ella misma lo controla del todo, la cual debe salvar a su hermano Cor. En el camino la acompaña Abram, un aprendiz con un pasado misterioso que poco a poco vamos desenmarañando. Lo que sigue es el típico viaje del héroe, con todos los cliches habidos y por haber: escenas épicas de peligro, obstáculos, jefes y momentos de reflexión, y bueno, esto no es absolutamente malo.

Sin embargo, Ryn no es la típica heroína. Tiene miedo, dudas y heridas que aún no cierran. Es un personaje con capas, al que como cualquier amigo, vas entendiendo y conociendo con el tiempo. Eso sí, el desarrollo es muy lineal y lento, por lo que si eres de lo que se desesperan con los inicios lentos definitivamente te recomendamos armarte de paciencia porque el viaje si mejora, aunque nunca a su máximo potencial.
Un mundo de fantasía que no termina de cargar
Echoes of the End nos regala un mundo visualmente espectacular. Cada paisaje parece sacado de una pintura clásica, con ruinas, bosques y montañas nevadas que bien podrían estar en una postal de El Señor de los Anillos. Hay una dirección de arte increíble, y se nota el cariño puesto en construir un universo de fantasía que, en lo visual, impacta desde la primer cinemática.

Pero, al menos en nuestra experiencia en Xbox, la magia se rompía seguido. Comparado con juegos similares (como God of War, que sí, sabemos que juega en otra liga de presupuesto), Echoes of the End tropieza bastante. Sufrimos problemas con texturas que cargaban mal, caídas de frames y bugs que directamente nos sacaban de la inmersión.
En más de una ocasión quedamos atrapados en rocas o en medio de una animación fallida, sin tener otra opción que reiniciar. A veces Ryn parecía no solo tener un lag emocional sino físico, ya que de ninguna manera la podíamos hacer reaccionar.

Es frustrante, porque se nota que hay una visión fuerte detrás. Pero esa visión necesita sí o sí un parche urgente en Xbox. Técnicamente, el juego no está a la altura de lo que propone, y eso termina pesando en la experiencia final.
El combate: bueno en ideas, flojo en ejecución
Si aún no terminamos de quejarnos, volvemos a pisar terreno inestable. El combate tiene intención, pero no termina de cuajar. Hay ataques rápidos, fuertes, esquives, parry, y hasta habilidades mágicas para empujar enemigos o lanzarlos por los aires, pero en ejecución todo se siente torpe.

El parry rara vez responde como debe, el lock-on a veces se pierde, las animaciones son lentas y el uso de la magia, como en las opciones de empujar enemigos, son bastante estresantes de usar. Si un tip podemos darte, es que es más seguro esquivar que bloquear, pero eso tampoco garantiza que todo salga como quieres.
Los acertijos, lo mejor del juego
Si bien las escenas de acción son buenas, pero se quedan ahí, el equipo decide sacar un as bajo la manga, y estos son los puzles, los cuales son buenos, de verdad. En Echoes of the End podrás usar los poderes de Ryn para manipular la materia, activar mecanismos, mover plataformas y en general resolver acertijos que están integrados de forma elegante a la historia.

Nada imposible, pero sí muy satisfactorios. Aunque, a veces abusan de ellos (hay zonas con puzles tan seguidos que rompen el ritmo de nuestra aventura), pero cuando funcionan, realmente sientes que estás dentro de un mundo fantasioso bloqueado para los muggles.
Otra de las cosas más destacadas de Echoes of the Ends, es la música, la cual acompaña bien nuestra historia, sin robar protagonismo. Hay melodías muy atmosféricas, que elevan los momentos clave sin forzar emociones, el doblaje en inglés es correcto, y los subtítulos en español (de España desafortunadamente) están muy bien cuidados. No tenemos nada que reprochar en ese apartado.

Un debut ambicioso: Lo que pudo ser… y lo que aún puede llegar a ser
Lo más importante de Echoes of the End es que marca el debut de Myrkur Games, y para ser su primer proyecto, lo que lograron es realmente admirable. Se nota la ambición, el cuidado y el amor que le pusieron en cada rincón del juego, pero también es evidente que hay mucho espacio para mejorar.
No se le puede pedir el mismo nivel de pulido que a títulos de estudios gigantes, donde los presupuestos son astronómicos y las decisiones a veces las toman más los ejecutivos que los creativos. Acá hay una visión honesta, con fallas sí, pero también con mucho potencial. Y eso, en estos tiempos, ya es decir bastante.

Es un juego que se admira más por lo que quiere ser que por lo que realmente logra. Pero eso no es necesariamente malo. Hay muchos estudios grandes que ni siquiera se animan a intentar lo que este pequeño equipo hizo y estamos agradecidos que siguen trabajando arduamente por mejorar estos fallos.
En conclusión…
Echoes of the End es el ejemplo perfecto de “lo que pudo ser”. Es un juego hermoso, lleno de ideas interesantes, que falla en la ejecución pero no en el alma. En Xbox, por desgracia, la experiencia se vio todavía más empañada por un rendimiento muy irregular y bugs molestos, pero eso no borra la promesa que hay detrás.

Y sobre todo, porque quiero ver qué más pueden hacer. Si Echoes of the End fue su primer paso, el próximo puede ser gigante.