Agradecemos a Wired Productions por proporcionarnos una copia de KARMA: The Dark World para la elaboración de esta reseña.
Desarrolla: Pollard Studio | Género: Aventura, Indie, RPG |
Distribuye: Wired Productions, Gamera Games | Clasificación: M |
Jugadores: 1 jugador | Plataforma: Xbox Series X|S, PC y PS5 |
Estreno: 27 de Marzo de 2025 | Idioma: Inglés, Ruso, Español (+´9) |
Este juego contiene situaciones, lenguaje y contenido que pueden no ser adecuados para todos los jugadores. Se recomienda discreción.
Karma: El mundo oscuro es un juego cinemático de suspense psicológico en primera persona ambientado en un mundo distópico en el que la Leviathan Corporation está omnipresente. Nos situamos en la Alemania Oriental de 1984, y nada es lo que aparenta.
descripción de KARMA en Steam.
KARMA: The Dark World es una distopía que encarna la obra de George Orwell
Desde su fundación en 2018, Pollard Studio ha demostrado ser un equipo con una visión muy clara: trascender las fronteras del videojuego como simple entretenimiento y convertirlo en una experiencia que inspire a la gente y los haga reflexionar. Así, con un equipo de 19 creativos, su objetivo no solo es crear mundos virtuales inmersivos, sino también ofrecer historias que inviten a vivir experiencias que nos transporten a escenarios jamas imaginados. Su primer título, KARMA: The Dark World, es un reflejo de esta ambición.

Este videojuego de terror psicológico en primera persona nos sumerge en un mundo de conspiraciones, espionaje y manipulación mental. Ambientado en una Alemania alternativa de 1984, nos pone en la piel de Daniel McGovern, un agente del Departamento de Pensamientos de Leviathan Corporation que en nuestro primer contacto es alguien que ha perdido tofos sus recuerdos y a sido ‘reprogramado’ para cumplir con un rol específico en la sociedad.
A través de su investigación, Daniel debe introducirse en la mente de Sean Mehndez, un individuo acusado de traicionar a la corporación. Sin embargo, lo que comienza como una misión de rutina pronto se convierte en un laberinto de recuerdos fragmentados y verdades incómodas que desafían la percepción de la realidad, borrándose esa delgada línea de lo real y lo imaginario, lo que le pertenece a Sean y a él.

Una historia con influencias literarias y filosóficas
La narrativa de KARMA: The Dark World es uno de sus puntos fuertes, sino el más destacado. Desde el primer momento, el juego establece un tono opresivo, gris y misterioso que de inmediato nos recuerda a la obra literaria 1984 de George Orwell. En este juego, la sociedad está bajo el control de la corporación Leviathan, que usa la tecnología para manipular y vigilar a sus ciudadanos, imponiendo un sistema basado en la eficiencia absoluta, viendo a la individualidad, aspiraciones y relaciones interpersonales como un obstáculo a la excelencia. A través de esta ambientación, el juego explora temas filosóficos como la identidad, la autonomía y el libre albedrío.

Lo que hace que la historia destaque es su estructura narrativa no lineal, ya que a lo largo del juego estaremos brincando en recuerdos de nuestro pasado, y el de otras personas. Esto hace que debamos separar lo que nos pertenece y lo que estamos investigando, reviviendo en carne propia cada momento, y encarnando el miedo de no saber si en realidad estamos perdiendo la cordura, o viviendo otro día monótono de nuestra rutina.
Aunque lo largo de la partida brincamos entre memorias, también estaremos recontruyendo situaciones que nos permite ver lo que está detrás de la corporación. Las inconsistencias, crímenes y acciones clave que buscan ocultar para no perder el control de la población. Todas estas situaciones nos permitirán develar quién somos y cuál es nuestro verdadero rol en la historia, algo que nos causa más miedo que un simple jumpscare o persecución, KARMA va mucho más de eso y lo logra magistralmente.

Jugabilidad: Investigación, puzles y terror psicológico
Para gusto y disgusto de muchos jugadores, KARMA: The Dark World combina mecánicas muy básicas de investigación como resolución de puzles y exploración en entornos que cambian constantemente. Como agentes de Leviathan, debemos reunir pruebas, analizar documentos y reconstruir eventos del pasado para resolver el caso. Sin embargo, este proceso no es lineal ni sencillo, ya que los recuerdos que exploramos están fragmentados y contaminados por emociones como el trauma y la manipulación.

Uno de los aspectos más innovadores del juego es la presencia de «Puzzle Boxes», pequeñas cajas escondidas en el entorno que contienen rompecabezas opcionales. Resolverlas no solo nos recompensa con estatuillas exclusivas de «ciudadanos obedientes» (algo que nos recuerda a los bobblehead de Fallout), sino que también amplía el lore del mundo con la información que contienen. Estos desafíos, aunque son opcionales, son una gran adición para quienes disfrutan de los acertijos y quieren profundizar en la historia de Leviathan.


Debemos dejar muy en claro que KARMA: The Dark World no se basa en sobresaltos baratos o en persecuciones innecesarias. En lugar de ello, el juego juega con la incertidumbre y la sugestión, sobre todo por el increíble manejo del entorno. A medida que avanzamos, la atmósfera opresiva y deprimente, los cambios inesperados de los escenarios y los sonidos inquietantes nos mantienen en constante alerta. ¿Es todo producto de la mente de Sean Mehndez o estamos siendo manipulados por algo más grande?

Debemos dejar en claro que el juego opta por un run amigable, no podremos correr, agacharnos o interactuar en demasía con el entorno. Algo que podría ser un punto negativo para todos aquellos que gustan de los mundos abiertos y buscan tener libertad de explorar, sin embargo, el juego es bastante disfrutable y no llega a incomodar, ya que te aseguramos que en cuanto lo empieces a jugar estarás listo para salir corriendo por la puerta trasera.
Apartado audiovisual: una belleza gráfica
Para que el juego cumpliera con su misión de sumergirnos en este mundo totalitario, el apartado gráfico debía ser tomado con mucha seriedad, y debemos de admitir que lo lograron con creces. KARMA tiene una impresionante dirección artística y diseño sonoro que transmiten el mensaje del juego.

Cada escenario está diseñado con un nivel de detalle minucioso, reforzando la sensación de estar atrapado en un mundo frío y controlado donde nuestros pasos son monitoreados minuto a minuto. Los efectos de iluminación, las sombras y las paletas de colores nos recuerdan a la propaganda de los dictadores más famosos de la historia. Todo esto contribuye a la sensación de inquietud y desolación, complementando un diseño de sonido que genera tensión a lo largo del juego sin la necesidad de recurrir a sobresaltos forzados.
El doblaje y la traducción también merecen una mención especial. Disponible en múltiples idiomas, el juego asegura que la narrativa mantenga su impacto independientemente del idioma en el que se juegue. Te recomendamos que te pases por nuestro artículo especial que habla del soundtrack de KARMA, de seguro te interesará añadirlo a tus playlist.

Duración y rejugabilidad
Con una duración aproximada de 8 a 10 horas, KARMA: The Dark World es un juego que puede completarse en un par de sesiones, pero su historia es lo suficientemente intrigante como para darle una segunda vuelta. La posibilidad de repetir el juego por capítulos nos permite no solo revivir ciertas secciones, sino también recolectar elementos que hayamos pasado por alto en la primera partida.
Si bien no ofrece múltiples finales, la forma en que se revelan las piezas del misterio puede cambiar en función de las decisiones que tomemos. Además, la presencia de los «Puzzle Boxes» o coleccionables, nos regalan un motivo para sumergirnos aún más en los oscuros secretos de Leviathan.

Conclusión, un thriller psicológico que deja huella
KARMA: The Dark World es un título que destaca por su enfoque narrativo y su capacidad de sumergirnos en un mundo de intriga y paranoia. Su historia está muy bien construida, y complementss perfecto con su atmósfera opresiva y mecánicas de ‘exploración mental’.
Desde nuestro punto de vista KARMA es el hijo perdido de Kojima y Orwell, siendo una combinación tan extraña que complementa de manera increíble. A diferencia de otros juegos del género, es obvio que no busca el miedo fácil a través de jumpscares, sino que apuesta por una sensación de tensión constante donde el mundo laboral promete arrasar con el mínimo esbozo de humanidad con tal de cumplir con las metas de la corportación.

Tocando temas densos como el poder, la manipulación y el control social. KARMA: The Dark World te mantendrá al borde del asiento y es una vivencia que definitivamente no debes pasar por alto.