Perder a un familiar nunca será algo fácil para nadie pues ver partir a alguien tan amado es uno de los eventos más duros que podemos sufrir, sobre todo la pérdida de un hijo. Pero a veces podemos encontrar modos de sanar un poco al conmemorar la vida del difunto.

Y esto es lo que estos padres hicieron por su hijo, quien falleció a los 31 años y era un fanático de Halo, pues ahora sus restos descansaran por siempre en un casco de Master Chief convertido en urna.