La segunda temporada de Big Mouth ha llegado a Netflix con nuevos personajes y situaciones que son tan familiares como incomodas para todos, llegar a la pubertad nunca fue tan divertido y traumante.

Nick, Andrew, Missy, Jessy, El Monstruo de las Hormonas y todos los personajes han vuelto para responder a tramas más complicadas como las enfermedades de transmisión sexual, el abuso de las drogas, el divorcio, la friend zone y muchas otras situaciones en las que muchos se pueden sentir familiarizados.

Si bien la segunda temporada no cambia mucho la formula establecida previamente, si atiende los muchos defectos que tuvo en el pasado, tramas sin sentido aparente, personajes de relleno sin finalidad, y sobre todo, una falta de explotación del producto, una vez retirados estos elementos Big Mouth se siente más completa, divertida y fresca.

Aunque tampoco la serie es perfecta, sobre todo el primer episodio que se siente más como una excusa de resolver rápidamente las tramas de la primera temporada, no es hasta que llegamos a la mitad de temporada en que vemos cómo el show reluce en verdad.

Agregando al conjunto de problemas de la adolescencia aparecen nuevos personajes, entre ellos el que más nos agradó, El Mago de la Verguenza, interpretado por David Thewlis (Fargo, Wonder Woman), una especie de Vincent Price que adora hacer sentir mal a los personajes y causar pavor a los otros Mounstruos de las Hormonas.

Pero no solo existen nuevos personajes, si no que los personajes secundarios del show tienen tramas más consistentes e importantes en el show, por ejemplo, el despertar sexual del Entrenador Steve.

En cuanto al humor, la serie se siente mucho más fresca e inteligente, sin dar spoilers, hay burlas hasta del mismo show y Netflix en un momento, además de que el apartado musical hace temas pegajosos de situaciones cómo la vergüenza o el aceptar nuestro cuerpo imperfecto.

Pero ojo, el hecho de que la serie decidió tomarse más en serio no implica que lo negro del humor haya disminuido, al contrario, se sigue sintiendo desgarrador e implacable como antes, pero en todo caso, es más refinado e inteligente.

La segunda temporada de Big Mouth no tiene miedo a retarse a si misma a llegar más lejos, a crecer junto a sus personajes y sobre todo, a criticar todos los cambios que se sufren en la adolescencia, por más vergonzosos e incómodos que sean.

Conclusión:

Aunque imperfecta, la segunda tamporada de Big Mouth es un gran acierto a comparación de la primera, la llegada de personajes como el Shame Wizard o explorar temas difíciles para muchos le convierten en una gran apuesta de Netflix y sus creadores.

Cierto, no todos los chistes te harán reír, y no nos agradaron personajes como el Mounstro de las Hormonas anciano, pero cuando el show acierta, lo hace con gracia y fuerza.

La serie se renovó a si misma, lijando las asperezas de la primera temporada, si eres un adolescente o tuviste una adolescencia difícil, la serie te hará reír mucho, y si disfrutas shows como South Park te gustará aún más.

Calificación: 8.7

Big Mouth ya se encuentra disponible de forma exclusiva en Netflix.

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